El consulado de Marruecos en Tarragona ha decidido reforzar su plantilla con tres nuevas incorporaciones para atender el incremento de solicitudes de documentación por parte de ciudadanos marroquíes que buscan acogerse al proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Gobierno español, según informa el Diari de Tarragona .
Desde el inicio del procedimiento, la demanda ha crecido de forma notable, especialmente en lo relativo a certificados de antecedentes penales, así como a la renovación de documentos de identidad y pasaportes. Esta oficina consular, que cubre Tarragona, Lleida y Aragón, presta servicio a unas 160.000 personas, lo que explica la presión actual sobre sus recursos.
La cónsul, Ikram Chahine, subraya que se trata de un proceso clave para la integración administrativa y laboral de los solicitantes. «Es gente que ya hace su vida aquí y podrán empezar a cotizar a la Seguridad Social; es bueno para todos», afirma. Aunque en los primeros días se registraron largas colas, la afluencia se ha estabilizado parcialmente, en parte porque muchos solicitantes han optado por acudir primero a los servicios sociales municipales para completar otros requisitos, como el certificado de vulnerabilidad.
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A pesar de esta ligera reducción de la presión en las instalaciones, el volumen de trabajo sigue siendo elevado y podría aumentar en las próximas semanas. El consulado anticipa nuevas solicitudes relacionadas con la concordancia de datos personales entre distintos documentos, un trámite habitual cuando existen discrepancias en elementos como el lugar de nacimiento.
Uno de los documentos más demandados es el certificado de antecedentes penales, imprescindible para acceder a la regularización. El procedimiento, que se gestiona en coordinación con el Ministerio del Interior marroquí, permite obtener el documento en un plazo de entre siete y diez días, por un coste de 2,83 euros. Este sistema supone una mejora significativa respecto al modelo anterior, que obligaba a los solicitantes a gestionar el trámite desde Marruecos, con mayores costes y tiempos de espera.
En Marruecos existen dos tipos de certificados, judicial y policial, siendo este último el exigido por las autoridades españolas en el marco del proceso. La elevada demanda ha obligado a adaptar los procedimientos para agilizar la gestión, en coordinación con las autoridades diplomáticas en Madrid.
El plazo para completar la regularización finaliza el 30 de junio, aunque no se descarta una posible prórroga, como ya ocurrió en procesos anteriores. Mientras tanto, las autoridades consulares insisten en la necesidad de evitar intermediarios y posibles estafas. «No se debe caer en manos de intermediarios», advierte la cónsul, ante la proliferación de prácticas abusivas con tarifas infladas.
Más allá de la urgencia administrativa, el proceso abre la puerta a una integración más plena de los migrantes en el mercado laboral. La cónsul recuerda que la comunidad marroquí es, desde hace años, la primera en número de afiliados extranjeros a la Seguridad Social en España, subrayando su contribución económica y social.
