El Aid al-Adha transformará durante varios días el ritmo habitual de Marruecos. Como ocurre cada año, la festividad religiosa traerá consigo cambios importantes en el transporte, los horarios comerciales, los servicios públicos y la vida cotidiana, especialmente entre el martes por la tarde y el viernes. Entre estaciones abarrotadas, carreteras saturadas y barrios prácticamente vacíos la mañana del sacrificio, millones de marroquíes se preparan para uno de los momentos más importantes del calendario.