El tráfico aéreo marroquí continuó su progresión en 2025 y durante el primer trimestre de 2026, impulsado por la dinámica de las conexiones internacionales, el auge de los flujos africanos y americanos, así como por el fortalecimiento de las infraestructuras aeroportuarias y logísticas del Reino. Esta evolución refuerza la posición de Marruecos en los intercambios regionales, al tiempo que consolida la trayectoria de inversión de la ONDA.