Al poseer el casi monopolio del cobalto y ser el segundo productor mundial de cobre, la República Democrática del Congo (RDC) acaba de prohibir las exportaciones de los concentrados de estos dos minerales para incentivar el procesamiento local. Esta prohibición tendrá un impacto indudable en el mercado mundial de estos minerales estratégicos, cuya demanda global se ve impulsada por la transición energética, la defensa y el auge de la IA.