Rima Hassan ha construido en Francia y en Bruselas una notoriedad basada en un discurso muy crítico hacia Israel y sus aliados, hasta incluir a Marruecos entre sus blancos políticos. Sus detractores señalan, sin embargo, las contradicciones entre ciertas etapas de su trayectoria personal y la radicalidad de sus posiciones actuales, un contraste que alimenta el debate en torno a su evolución política.