África atlántica: Marruecos impulsa una nueva etapa de integración económica y estratégica

Dans un discours de Nasser Bourita au nom du Maroc au débat général de la 81e session de l’Assemblée générale de l’ONU, mardi 22 septembre 2026 à New York.

Nasser Bourita en Nueva York

El 26/09/2026 a las 09h30

La 8.ª reunión ministerial del Proceso de los Estados Africanos Atlánticos, presidida por Nasser Bourita en Nueva York, pone el foco en acelerar una integración regional basada en la cooperación, las infraestructuras y la seguridad.

El Proceso de los Estados Africanos Atlánticos (PEAA) celebró este viernes en Nueva York su octava reunión ministerial, bajo la presidencia del ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita. La cita llega en un momento en que la Iniciativa Africana Atlántica, lanzada por el rey Mohammed VI, busca pasar de la coordinación política a una fase de mayor concreción económica y estratégica.

La reunión, celebrada al margen de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas, se produce después de los encuentros de Cabo Verde, en mayo de 2025, y Cotonú, en julio de 2026. Esta continuidad refleja, según Rabat, una creciente apropiación por parte de los países de la fachada atlántica africana de una visión destinada a reforzar su autonomía económica, energética y en materia de infraestructuras.

El mensaje de Marruecos es claro: el Atlántico africano no debe limitarse a ser un espacio geográfico, sino convertirse en una plataforma de integración regional capaz de generar crecimiento, conectar economías y reforzar la posición del continente en las dinámicas de gobernanza del Atlántico.

En este sentido, Bourita destacó que el espíritu de la iniciativa y del PEAA consiste en convertir la fachada atlántica africana en «una zona de diálogo estratégico y de integración económica». El ministro defendió una gobernanza «colegiada, movilizadora y pragmática» que permita a los países de la región actuar conjuntamente y convertir el espacio atlántico africano en un actor de peso en la gobernanza de la cuenca atlántica.

Cuatro años después del lanzamiento de la Iniciativa Africana Atlántica en Rabat, en junio de 2022, Bourita consideró que las perspectivas de integración regional se han fortalecido con cada etapa de su aplicación. «Las perspectivas de integración en nuestro espacio se refuerzan a cada etapa que vamos avanzando en la concreción de sus objetivos», afirmó, subrayando que la dinámica impulsada por esta asociación «ha comenzado a dar sus frutos».

El planteamiento adquiere una dimensión particular por el potencial económico del Atlántico. Para los países africanos ribereños, el océano constituye al mismo tiempo una vía comercial, un espacio energético y un punto de conexión con Europa, América y otras regiones del mundo. De ahí que Marruecos busque situar esta fachada marítima en el centro de una estrategia que combine comercio, infraestructuras, energía y seguridad.

Bourita insistió precisamente en este potencial al señalar que el Atlántico constituye un «enorme» espacio de cooperación entre los Estados africanos y sus socios. La visión promovida por Marruecos pretende, además, que África tenga un papel de primer orden en la gobernanza y la cooperación dentro de la cuenca atlántica, en lugar de limitarse a ocupar una posición periférica.

La dimensión estratégica también ocupa un lugar central. El ministro marroquí sostuvo que una mayor coordinación permitiría afrontar con más eficacia los desafíos de seguridad y desarrollo que afectan a la región. La apuesta pasa así por vincular las cuestiones económicas con la estabilidad regional, partiendo de la convergencia de intereses entre los países atlánticos africanos.

«La federación de nuestros esfuerzos es el único medio para afrontar los múltiples desafíos que conoce el espacio africano atlántico y aprovechar sus enormes oportunidades de cooperación», afirmó Bourita. El ministro subrayó asimismo que la participación de los distintos departamentos ministeriales de los países miembros será determinante para transformar los compromisos políticos en proyectos concretos.

La Declaración Ministerial adoptada este viernes en Nueva York reafirma el compromiso de los países participantes con la visión y los objetivos establecidos en la Declaración Ministerial de Rabat del 8 de junio de 2022. Los ministros también valoraron los avances logrados y reclamaron acelerar la puesta en marcha de las iniciativas mediante una mayor coordinación, concertación y complementariedad entre las actuaciones nacionales.

El desafío ahora consiste precisamente en pasar de la declaración política a la ejecución. La amplitud de la agenda atlántica —desde las infraestructuras y la energía hasta el comercio, la seguridad y la conectividad— exige mecanismos de coordinación capaces de traducir la voluntad política en proyectos regionales concretos.

La estrategia impulsada por Marruecos busca, en este contexto, consolidar el Atlántico africano como un espacio de integración con intereses propios y capacidad de interlocución internacional. La próxima etapa del PEAA estará determinada menos por el número de reuniones celebradas que por su capacidad para generar corredores económicos, infraestructuras compartidas, conexiones energéticas y nuevas cadenas de valor entre los países de la región.

La reunión de altos funcionarios celebrada el pasado 15 de julio preparó precisamente esta nueva etapa, al examinar los documentos de trabajo y las decisiones sometidas posteriormente a los ministros. Con la declaración adoptada en Nueva York, el PEAA dispone ahora de un nuevo impulso político para acelerar la aplicación de una iniciativa que Marruecos presenta como uno de los pilares de su visión de integración africana.

Por Jose Manuel Castiñeira
El 26/09/2026 a las 09h30