Polémica en torno a «Thank You Satan»: una montaña que parió un ratón

Una secuencia de la película «Thank You Satan», de Hicham Lasri.

El 30/04/2026 a las 11h00

¿Censura o simple lógica de mercado? Mientras la Instancia Marroquí de Derechos Humanos (IMDH) exige la prohibición de la última película de Hicham Lasri, «Thank You Satan», basándose únicamente en su tráiler, la realidad de los hechos no muestra ninguna intervención por parte de las autoridades. Entre un visado de explotación debidamente concedido, desprogramaciones motivadas por la falta de rentabilidad y el recordatorio del marco constitucional que garantiza la libertad de creación, analizamos una polémica que, al carecer de una base sólida, se ha ido desinflando de forma progresiva.

No, «Thank You Satan», de Hicham Lasri, no ha sido censurada en los cines. Tras el ruido mediático y las peticiones de prohibición, la realidad sobre el terreno resulta mucho más pragmática.

El pasado 17 de abril, diez días después del estreno nacional del largometraje, la Instancia Marroquí de Derechos Humanos (IMDH) publicó un comunicado contundente en el que exigía el cese inmediato de su exhibición. La asociación fundamenta su postura en fragmentos del tráiler, que califica de «atrevidos» o «capaces de socavar la moral de la juventud marroquí».

Sin embargo, la cinta ya estaba en cartelera desde el 8 de abril en salas como el Megarama de Casablanca, el cine Pathé Californie, el Institut français de Casablanca, el cine Renaissance de Rabat y la cinémathèque de Tanger, en el norte del país.

El juicio a un tráiler

Al parecer, la organización prefiere basarse en el tráiler antes que en la propia película. Para justificar esta postura, la IMDH no se anda con rodeos y afirma que «mientras los defensores de la película intentan escudarse en la libertad artística y alegar que el juicio sobre la obra es prematuro, la Instancia recuerda que el tráiler por sí solo basta para demostrar el exceso, ya que es el escaparate que el propio director ha elegido para representar y promocionar su obra. Si este escaparate contiene contenidos punibles por la ley, pedir que se espere a la difusión íntegra del filme no es más que un sofisma para eludir la legislación».

No obstante, la asociación parece ignorar que, cuando redactó su comunicado «exigiendo a todas las autoridades competentes y de control una intervención urgente para detener la difusión de esta película e impedir su promoción en todos los soportes», el filme ya había completado su primera semana en los cines e incluso, en algunos casos, ya se había retirado de la cartelera.

Realidad económica frente a censura

Estas declaraciones aclaran la confusión que sugería una posible censura. En realidad, la decisión de retirar la cinta responde a criterios puramente comerciales. «La película no ha sido prohibida; de hecho, la proyectamos en nuestras salas, pero salió de cartelera rápidamente porque simplemente tuvo muy pocos espectadores», confiesa una fuente del Megarama a Le360.

Una fuente del Centro Cinematográfico Marroquí (CCM) confirma la legalidad de su exhibición al explicar que «desde el momento en que una película obtiene su visado de explotación —como es el caso de «Thank You Satan»—, no puede ser prohibida en las salas».

Sin embargo, nada obliga a un exhibidor a mantener una película si no la considera rentable. Por el contrario, en el cine Renaissance de Rabat, el largometraje obtuvo un relativo éxito y permaneció dos semanas en cartelera. ««Thank You Satan» se mantuvo dos semanas con una afluencia notable», destaca una fuente de la Fundación Hiba, entidad gestora de la sala.

La respuesta de la ARMCDH

Ante estas críticas, la Asociación de Encuentros Mediterráneos de Cine y Derechos Humanos (ARMCDH) reaccionó con firmeza el 22 de abril de 2026. La organización expresó su «profundo asombro ante una petición que busca prohibir una obra que, a todas luces, los autores de estos comunicados no han visionado».

La asociación señala una «confusión manifiesta entre diferentes ámbitos —cine, televisión, medios de comunicación, prensa y marco penal—» y recuerda que la Constitución del Reino garantiza la libertad de creación (artículo 25) y el derecho de acceso a la cultura (artículo 26). Por último, lamenta que algunas asociaciones de derechos humanos «acaben restringiendo estos mismos derechos basándose en interpretaciones subjetivas».

En definitiva, el revuelo en torno a «Thank You Satan» ha resultado ser una tormenta en un vaso de agua. Sin embargo, este tumulto mediático deja en el aire una pregunta fundamental: ¿se puede ser defensor de los derechos humanos y, al mismo tiempo, pedir que se silencie la creación artística?

Por Qods Chabâa
El 30/04/2026 a las 11h00