¿Censura o simple lógica de mercado? Mientras la Instancia Marroquí de Derechos Humanos (IMDH) exige la prohibición de la última película de Hicham Lasri, «Thank You Satan», basándose únicamente en su tráiler, la realidad de los hechos no muestra ninguna intervención por parte de las autoridades. Entre un visado de explotación debidamente concedido, desprogramaciones motivadas por la falta de rentabilidad y el recordatorio del marco constitucional que garantiza la libertad de creación, analizamos una polémica que, al carecer de una base sólida, se ha ido desinflando de forma progresiva.