Adam Bresnu lleva alrededor del cuello un pequeño colgante que le regaló su madre. El carácter chino grabado en él, «Zhi», remite a ideas como voluntad, ambición y aspiración. Una combinación que parece hecha a medida para resumir la trayectoria del joven golfista marroquí.
«Creo que significa sueño», cuenta Bresnu en un perfil publicado este viernes por Golf Channel. Y cuando le preguntan cuál es el suyo, no necesita pensárselo demasiado. «Ganar muchos torneos y ser el número uno del mundo. Ese ha sido mi sueño desde que era pequeño», responde.
A sus 22 años, Bresnu está todavía lejos de saber hasta dónde puede llevarlo ese sueño, pero ya ha conseguido situarse en un territorio prácticamente inexplorado para el golf marroquí. Esta semana disputa por primera vez el U.S. Amateur, una de las competiciones más prestigiosas del golf amateur mundial, y ya se ha clasificado para los cuartos de final en el Merion Golf Club de Pensilvania. De conquistar el torneo, se convertiría en el primer marroquí en ganar el U.S. Amateur.
De Marrakech al golf universitario estadounidense
Bresnu nació en París y posee doble nacionalidad. Su padre, Stéphane, es instructor francés de golf, pero el joven considera Marrakech su hogar y fue en Marruecos donde desarrolló buena parte de su talento antes de dar el salto al circuito universitario estadounidense.
Su formación con la selección nacional marroquí le permitió comenzar muy pronto a medirse con jugadores internacionales. Siendo todavía adolescente llegó a disputar torneos del Asian Tour. Fue precisamente uno de esos torneos el que terminó cambiando su trayectoria. Durante el International Series Egypt de 2022 compartió recorrido con Ian Snyman. El golfista le preguntó si tenía previsto competir en el circuito universitario estadounidense. «Lo estoy intentando, pero no tengo ninguna oferta», le respondió Bresnu.
Snyman quedó suficientemente impresionado como para avisar inmediatamente a Brad Stracke, entonces entrenador de North Texas. Esa misma noche, Stracke llamó al marroquí. «Había algo en este chico», recuerda ahora el entrenador.
El plan inicial no salió exactamente como esperaban. Bresnu no reunía por unas pocas horas académicas los requisitos para competir con North Texas y terminó en Odessa College, en el oeste de Texas. Poco después, el propio Stracke abandonaría North Texas para convertirse precisamente en entrenador de Odessa. La coincidencia resultó decisiva.
Nueve victorias en dos temporadas
Bajo la dirección de Stracke, Bresnu ganó nueve torneos en dos temporadas y en 2025 recibió el Jack Nicklaus Award como mejor golfista de la NJCAA estadounidense. Su progresión empezó entonces a trascender el ámbito universitario. En enero de 2025 se convirtió en el primer jugador árabe en superar el corte de un torneo Rolex Series del DP World Tour, al terminar 68º en el Hero Dubai Desert Classic.
Pocas semanas antes había compartido la sexta posición en el PIF Saudi International, que Golf Channel presenta como el mejor resultado conseguido hasta entonces por un golfista marroquí en un torneo profesional puntuable para el ranking mundial.
Sus resultados terminaron llevándolo a Texas Tech, donde durante la pasada temporada consiguió seis top 10 y fue incluido en el tercer equipo All-American.
Actualmente ocupa el puesto 30 del ranking mundial amateur, muy por delante del siguiente marroquí mejor clasificado, Ahmed Essalmi.
«Si yo puedo hacerlo, todos pueden»
Pero Bresnu habla de otro sueño además de convertirse en número uno mundial. Quiere que su trayectoria sirva para convencer a los jóvenes marroquíes de que también pueden encontrar un camino hacia la élite de este deporte. «Creo que mi principal objetivo es intentar demostrar a los niños de Marruecos, incluso a los jóvenes, que si yo puedo hacerlo, cualquiera puede hacerlo», explica. El golfista recuerda las limitaciones existentes respecto a países donde este deporte está mucho más extendido. «Solo tenemos 34 campos de golf en Marruecos. Probablemente haya más en Rhode Island», bromea.
Y resume su mensaje en una frase: «Aunque no tengas muchos campos de golf o instalaciones, puedes conseguirlo. Yo lo hice, así que no hay excusas».
Su antiguo entrenador continúa acompañándolo. Stracke dejó Odessa este año para convertirse en seleccionador nacional de Marruecos y actualmente supervisa una estructura que, según Golf Channel, comprende más de 200 entrenadores de categorías juveniles, además de una veintena de jugadores de secundaria y otros 20 amateurs de élite.
A tres victorias de hacer historia
Bresnu ya se encuentra entre los ocho supervivientes del U.S. Amateur después de superar este jueves al estadounidense Max Herendeen.
Este viernes se medirá al inglés Jack Whaley por una plaza en semifinales. Y el premio va mucho más allá del título. Según explica Golf Channel, si consigue dos victorias más, Bresnu obtendrá una plaza para disputar el Masters de Augusta. Una tercera victoria el domingo, que significaría proclamarse campeón del U.S. Amateur, abriría todavía más puertas hacia los grandes torneos.
El propio Stracke, que esta semana ejerce también de caddie de Bresnu, resume así el momento de su pupilo: «Nunca sabes adónde te llevará este deporte, pero me gusta lo que está haciendo y hacia dónde se dirige».
Para Adam Bresnu, el destino está bastante claro desde que era niño. Llegar a ser el número uno del mundo y, por el camino, demostrar que un golfista formado en Marruecos también puede aspirar a la cima.
