La vía rápida que conecta Tiznit con Dakhla marca una etapa estratégica en la consolidación de la soberanía y la apertura territorial. Sus 1.055 kilómetros forman una arteria vital que une el norte del Reino con sus provincias saharianas del sur.
Esta obra real adquiere además una importante dimensión diplomática al llevar el nombre de «Donald Trump», una iniciativa que rinde homenaje a la histórica decisión estadounidense de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara y reafirma la solidez de la asociación entre ambos países.
El actor asociativo Omar Khenibila destaca el alcance simbólico y estratégico de la iniciativa. «Hemos seguido con gran interés el desarrollo de la vía rápida Tiznit-Dakhla, que ha sido bautizada como “Donald Trump”. Este eje reviste una importancia fundamental para el desarrollo del Sáhara marroquí y contribuye a reforzar la conexión entre el norte y el sur del Reino. También hemos seguido la reacción del presidente estadounidense, quien acogió favorablemente la iniciativa y subrayó la importancia de esta infraestructura», explica.
Para Omar Khenibila, la decisión se inscribe en la continuidad del giro diplomático iniciado con el reconocimiento estadounidense de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, que contribuyó a impulsar la evolución de las posiciones de varios socios internacionales sobre este dosier.
Donald Trump, por su parte, agradeció este gesto a través de Truth Social, donde expresó su gratitud y destacó la solidez de las relaciones entre Rabat y Washington.
Más allá de su alcance político, esta infraestructura viaria está redefiniendo la dinámica económica de las provincias del Sur. Al mejorar su conexión con el resto del territorio y reducir los tiempos de viaje, facilita los intercambios y aumenta el atractivo de las zonas por las que discurre, especialmente para las inversiones en la región de Laâyoune-Sakia El Hamra.
Sobre el terreno, los usuarios ya perciben directamente los efectos de este eje de 1.055 kilómetros. Desde la cabina de su camión, el transportista Saïd El Abrate relata su experiencia: «Estamos muy contentos de contar con esta carretera. Antes, el trayecto era muy duro y agotador, pero esta vía rápida Laâyoune-Dakhla nos facilita mucho el trabajo. Ojalá todas las carreteras de Marruecos fueran así».
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Para los profesionales del transporte, la nueva infraestructura mejora las condiciones de circulación y la seguridad vial, al tiempo que aumenta la eficiencia de las cadenas logísticas entre el norte y el sur del Reino.
Saïd Souhaïli llegó desde Larache acompañado de su familia para redescubrir una región que no visitaba desde hacía varias décadas. «Hemos venido desde Larache para viajar hasta Laâyoune por la vía rápida Tiznit-Dakhla. Esta carretera nos animó a visitar la ciudad. Hacía muchísimo tiempo que no venía y he comprobado que ha cambiado mucho. El desarrollo se ha acelerado considerablemente y eso nos llena de alegría», afirma.
A la mejora de las conexiones viarias se suman así las transformaciones urbanas que experimentan los territorios atravesados por esta carretera. La vía rápida Tiznit-Dakhla forma parte de las grandes infraestructuras destinadas a reforzar la conectividad y la integración económica de las provincias del Sur.
Cabe recordar que este proyecto estructurante forma parte del Nuevo Modelo de Desarrollo de las Provincias del Sur, puesto en marcha por el rey Mohammed VI en Laâyoune en noviembre de 2015.
La vía rápida Tiznit-Dakhla representa una inversión aproximada de 10.000 millones de dírhams. Su ejecución se basa en una asociación en la que participan, entre otros, los departamentos de Interior, Economía y Finanzas y Equipamiento, así como las regiones de Souss-Massa, Guelmim-Oued Noun, Laâyoune-Sakia El Hamra y Dakhla-Oued Ed-Dahab.
