Elhousine Elazzaoui necesitó casi cinco horas de carrera para que todo terminara decidiéndose en 22 segundos. El corredor marroquí conquistó este sábado el Wild 55 Adelboden después de un intenso duelo con el francés Tibe de Bizet a través de 55 kilómetros de montaña en los Alpes suizos.
Elazzaoui cruzó la meta de Crans-Montana en 4 horas, 49 minutos y 5 segundos. De Bizet apareció apenas 22 segundos después, con 4h49min27s. El también francés Gaspard Ravaux completó el podio en 4h55min20s.
Una diferencia mínima después de una carrera enorme.
El Wild 55 no concede demasiados respiros. La prueba parte de Adelboden, en el cantón de Berna, atraviesa Lenk y conduce a los corredores hacia el refugio del Wildstrubel, situado a unos 2.800 metros de altitud, antes de entrar en el cantón del Valais por el paso de Rawyl y terminar en Crans-Montana.
En total, 55 kilómetros y 3.300 metros de desnivel positivo, con dos grandes ascensiones y dos descensos a través del macizo del Wildstrubel.
22 segundos después de 55 kilómetros
La victoria adquiere otra dimensión al observar el cronómetro. Elazzaoui completó los 55 kilómetros a un ritmo medio aproximado de 5 minutos y 15 segundos por kilómetro, una velocidad notable teniendo en cuenta el desnivel y las condiciones propias de una carrera de alta montaña.
Y hubo pelea hasta prácticamente el último instante.
Solo 22 segundos separaron al marroquí de De Bizet después de 4 horas y 49 minutos de esfuerzo. Dicho de otra manera, el margen entre primero y segundo representó poco más de una décima porcentual del tiempo total de carrera.
Elazzaoui mejoró además en 4 minutos y 45 segundos la mejor marca registrada en la edición de 2025, cuando el suizo Maxime Pellouchoud se había impuesto en 4h53min50s.
La comparación tiene un detalle que hace todavía más significativa la actuación del marroquí: el recorrido de 2026 fue ampliado hasta los 55 kilómetros, frente a los 53 de la edición anterior, manteniendo los mismos 3.300 metros de desnivel positivo.
De Zagora a la élite mundial del trail
El triunfo tampoco llega como una sorpresa. Antes de la carrera, la propia organización situaba a Elazzaoui como favorito de la prueba masculina, con un UTMB Index de 966, por delante del suizo Dominik Rolli, que llegaba con 929.
El corredor originario de Zagora se ha instalado durante los últimos años entre los grandes nombres internacionales del trail y ha construido buena parte de su reputación en las pruebas rápidas y explosivas de montaña.
Su perfil oficial de UTMB le otorga actualmente un índice general de 968, con 967 en la categoría 20K y 941 en 50K. El pasado 1 de agosto volvió a demostrar su nivel imponiéndose en la Pitz Alpine Glacier Trail, prueba de 23,5 kilómetros y 1.700 metros de desnivel positivo.
El marroquí es además doble vencedor de la Golden Trail World Series, un circuito en el que se ha consolidado entre los especialistas más destacados del panorama internacional.
Una carrera entre dos cantones y a 2.800 metros
El escenario de su última victoria fue particularmente exigente. Desde Adelboden, los corredores afrontaron primero la subida de Chuenisbärgli, conocida por albergar pruebas de la Copa del Mundo de esquí alpino, antes de continuar por la Via Alpina en dirección a Lenk.
Después llegó el gran obstáculo de la jornada, una ascensión de unos 1.700 metros de desnivel positivo hasta alcanzar el punto más alto de la carrera, junto al refugio del Wildstrubel, a aproximadamente 2.800 metros. Desde allí, el recorrido descendió hacia el Valais y la meta de Crans-Montana.
El Wild 55 forma parte del Wildstrubel by UTMB, que reúne este año a unos 8.500 corredores en seis distancias diferentes, desde los 10 hasta los 113 kilómetros, en una edición récord para la prueba suiza.
En ese escenario, Elazzaoui hizo exactamente lo que se esperaba de uno de los favoritos, aunque de la manera más ajustada posible.
Cincuenta y cinco kilómetros, 3.300 metros hacia arriba y solo 22 segundos para separar la victoria del segundo puesto. Elhousine Elazzaoui volvió a encontrar en las montañas el terreno donde mejor sabe hacerse gigante.
