La celebración de Lamine Yamal en el Mundial desata una ola de comentarios racistas en las redes y las gradas

El 22/06/2026 a las 14h38

El estreno goleador del delantero de la selección española en la Copa del Mundo ha desatado una corriente de comentarios racistas y xenófobos. La decisión del futbolista de celebrar su tanto con el sujood, la tradicional postración islámica, ha reavivado los prejuicios en torno a su origen marroquí, evidenciando un rechazo identitario que cuestiona la pertenencia del joven jugador al combinado nacional por motivos estrictamente raciales y culturales.

La celebración de Lamine Yamal tras marcar su primer gol en el Mundial ha desatado una ola de comentarios racistas y xenófobos entre un sector de la afición española.

El uso del sujood, la postración islámica, ha servido de argumento en las redes sociales y en las gradas para cuestionar la identidad y la pertenencia del delantero debido a sus raíces marroquíes.

Una parte de los seguidores españoles ha reaccionado con odio ante el gesto del extremo de la selección. En plataformas como X, antiguos desencuentros han vuelto a la superficie y varios usuarios han cuestionado el sentimiento de pertenencia del futbolista.

Algunos aficionados españoles afirmaron que el delantero es marroquí y no español, recordando un episodio del Mundial de Qatar 2022 en el que Yamal, entonces miembro de las categorías inferiores en la academia de La Masia, celebró la victoria de Marruecos sobre España vistiendo la camiseta de la selección Marroquí y bromeando con sus compañeros de equipo.

La tensión no se limitó al entorno digital, sino que también se trasladó a las tribunas durante el encuentro. Un seguidor en las gradas justificó su negativa a levantarse del asiento bajo el argumento de que el futbolista no representa a su país ni lo representa a él.

Frente a las críticas, numerosos seguidores e internautas han salido en defensa del jugador, otorgando un valor puramente deportivo y de libertad personal a la celebración, argumentando que el respeto a las creencias individuales no debería interferir en el reconocimiento de su rendimiento sobre el terreno de juego.

Esta reacción de un sector de la afición no constituye un hecho aislado, sino que se suma a los episodios de racismo que el delantero ha tenido que afrontar recientemente en su carrera.

Estos ataques dan continuidad a los cánticos racistas que el jugador recibió durante el partido contra la selección de Egipto «Musulmán el que no bote», así como a los insultos que sufre de forma recurrente en los enfrentamientos contra el Real Madrid, reflejando una hostilidad constante vinculada a su origen.

Por Soufiane El Hassouni
El 22/06/2026 a las 14h38