Un primer destacamento de oficiales militares marroquíes acaba de establecerse en el seno del dispositivo de la Fuerza Internacional de Estabilización (FIS).
En X, la cuenta oficial del Consejo de Paz ha aplaudido el despliegue de las FAR indicando que, para la FIS, su presencia «refuerza el esfuerzo internacional para apoyar al pueblo de Gaza».
Esta proyección de las FAR materializa las recientes revelaciones de la prensa internacional. El diario israelí Ynet informaba de que Marruecos figuraba junto a Kosovo, Kazajistán y Albania entre las cuatro primeras naciones cuyos oficiales comenzaban a llegar a la región o debían hacerlo de forma inminente en el marco de la FIS. Por su parte, The Jerusalem Post confirmó que un grupo reducido de oficiales de planificación de las FAR ya se había desplazado al lugar para participar en las discusiones estratégicas sobre el futuro de esta fuerza.
Aunque el calendario global del despliegue está aún por precisar, los informes de mediados de enero ya indicaban que Marruecos e Indonesia se perfilaban para aportar los dos contingentes más importantes de esta misión de paz.
Este despliegue de las FAR traduce sobre el terreno las declaraciones realizadas por el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, durante la reunión inaugural del Consejo de Paz en Washington. El jefe de la diplomacia detalló allí la contribución del Reino, afirmando que Marruecos estaba dispuesto a desplegar agentes de policía, a formar a los policías de Gaza y a integrar a oficiales superiores en el mando militar conjunto de la fuerza de estabilización.
Durante este encuentro patrocinado por el presidente estadounidense Donald Trump, Nasser Bourita también reafirmó el pleno respaldo del rey Mohammed VI a este plan de reconstrucción y estabilización de la franja palestina.
Por muy altas instrucciones reales, Marruecos se ha comprometido a apoyar al Consejo de Paz no solo en el ámbito de la seguridad, sino también en los de la salud y la promoción de la coexistencia. Para la diplomacia marroquí, la estabilización de Gaza debe servir de palanca para relanzar un verdadero proceso de paz basado en la solución de dos Estados.
