Bancos marroquíes en Europa: tras Francia, Marruecos abre un nuevo frente en los Países Bajos

Billetes de banco de diferentes denominaciones de la moneda europea, el euro. (Foto de ilustración)

El 24/06/2026 a las 13h00

Marruecos continúa sus conversaciones con los países europeos para proteger la actividad de sus bancos en el continente y garantizar la continuidad de las remesas de los MRE. Tras haber obtenido un acuerdo favorable con Francia, el Reino ha entablado negociaciones con los Países Bajos y prevé extender esta iniciativa a Bélgica, España e Italia para contrarrestar los efectos de una directiva europea que entró en vigor a principios de 2026.

Marruecos continúa su movilización para preservar la actividad de sus bancos en Europa y asegurar los envíos de fondos de los marroquíes residentes en el extranjero (MRE). Durante la rueda de prensa celebrada el martes 23 de junio al término de la reunión trimestral del Consejo de Bank Al-Maghrib (BAM), su gobernador, Abdellatif Jouahri, indicó que las conversaciones iniciadas por Marruecos con países europeos en este marco avanzan en un clima alentador.

Las autoridades marroquíes han entablado, recordó, ciclos de negociaciones, primero con la Comisión Europea y luego de forma bilateral con los países implicados, con el objetivo de preservar la continuidad de los servicios ofrecidos a los MRE, frente a una directiva europea que entró en vigor el 1 de enero de 2026 y que podría obstaculizar las actividades de las entidades bancarias no europeas dentro de la Unión y, por consiguiente, las transferencias de los MRE hacia Marruecos.

Al ser preguntado sobre la evolución de las discusiones con los socios europeos, Abdellatif Jouahri recordó que Marruecos ya había obtenido un acuerdo favorable con Francia que garantiza la continuidad de las actividades de intermediación de los bancos marroquíes en territorio francés. «Con Francia hemos obtenido un acuerdo que no pone en absoluto en entredicho la actividad de intermediación de los bancos marroquíes», afirmó.

Respaldado por este éxito, Marruecos ha ampliado sus conversaciones a otros países europeos que albergan a importantes comunidades marroquíes. «Estamos en proceso de abordar a los demás países. Actualmente, hemos entablado conversaciones con Holanda. Después pasaremos a Bélgica. También tenemos programadas España e Italia», precisó el jefe del Banco Central.

Reveló al respecto que los primeros intercambios con las autoridades neerlandesas se están desarrollando en condiciones bastante favorables, aunque las discusiones se perfilan menos fáciles de lo previsto. «La manera en la que gestionamos las cosas con Francia fue útil, pero probablemente no suficiente de cara a los demás países, ya que cada uno es soberano para transponer esta directiva como considere oportuno», explicó.

A pesar de este margen de interpretación dejado a los Estados miembros de la Unión Europea en cuanto a la aplicación de esta normativa, el gobernador de BAM se muestra confiado respecto al desenlace de las negociaciones en curso.

Un grupo de trabajo en todos los frentes

Para defender los intereses de Marruecos, un grupo de trabajo (task-force) que reúne a Bank Al-Maghrib, los ministerios de Finanzas y de Asuntos Exteriores, así como a los bancos implicados, continúa realizando una intensa labor ante las autoridades europeas.

«El grupo de trabajo está llevando a cabo una labor de fondo, ejerce casi una presión constante a fin de hacer prevalecer la reciprocidad sobre los intereses que ligan a estos países con Marruecos de manera general», subrayó Abdellatif Jouahri, señalando que esta labor requerirá todavía más tiempo.

«Es probable que esto tome todo el año 2026», indicó, estimando al mismo tiempo que las señales recibidas hasta ahora siguen siendo positivas. «No hay motivo para preocuparse por el momento», afirmó, aludiendo a una «impresión bastante positiva» tras los primeros contactos con las autoridades neerlandesas.

El desafío es de gran envergadura. «Lo que intentamos contrarrestar es que los flujos financieros se queden en Europa», explicó Abdellatif Jouahri. «Queremos que las remesas de los MRE sigan llegando como de costumbre para ser depositadas en cuentas bancarias marroquíes, especialmente para alimentar el ahorro nacional y contribuir a la inversión en Marruecos», insistió.

Desde esta perspectiva, las conversaciones mantenidas con Francia permitieron identificar y eliminar los principales obstáculos que podrían frenar las operaciones de intermediación de los bancos marroquíes. «Hemos completado satisfactoriamente todos los requisitos con Francia y vamos a abordarlos con los demás países», explicó.

Cabe recordar que la directiva europea, adoptada en junio de 2024, tiene como objetivo regular de forma más estricta las actividades de los bancos no europeos que operan en la UE. Aunque fue concebida principalmente en el contexto post-Brexit, dirigida por tanto de forma esencial a los bancos británicos, afecta de igual modo a las entidades marroquíes presentes en Europa a través de sus filiales, sucursales y oficinas de representación.

Un desafío estratégico para Marruecos

El pasado mes de marzo, Abdellatif Jouahri anunció un avance fundamental con la validación por parte de la Comisión Europea del acuerdo alcanzado entre Marruecos y el país galo. Esta luz verde permitió consolidar el compromiso alcanzado con París y convertirlo en un modelo para las discusiones entabladas con los demás países europeos.

Las autoridades marroquíes pretenden ahora reproducir este mismo esquema con los otros Estados miembros de la UE, particularmente con los Países Bajos, Bélgica, España e Italia, con el fin de asegurar de forma duradera la presencia de los bancos marroquíes en el viejo continente.

El asunto va más allá del solo sector bancario. Las remesas de los MRE desempeñan un papel fundamental en la economía nacional. En 2025 superaron los 122.000 millones de dirhams y se prevé que continúen su progresión durante los próximos años hasta rozar los 130.000 millones en 2027, según las proyecciones de Bank Al-Maghrib.

Es por ello que Marruecos no baja la guardia y tiene previsto continuar sus negociaciones país por país para evitar que las nuevas reglas europeas pongan en peligro un mecanismo esencial para la financiación de la economía nacional y para los vínculos financieros que mantienen los marroquíes del mundo con su país de origen.

Por Lahcen Oudoud
El 24/06/2026 a las 13h00