La lucha contra el racismo en el fútbol alcanza un nuevo nivel normativo con la implementación de la «ley Vinícius» durante el próximo torneo mundial.
A partir de la inauguración en junio, cualquier futbolista que se cubra la boca mientras se dirige a un rival o al árbitro en situaciones de confrontación podrá ser expulsado de manera inmediata.

Según el organismo internacional, esta medida pretende evitar que los jugadores oculten insultos o expresiones discriminatorias tras sus manos.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, justificó esta decisión al considerar que la ocultación de las palabras genera una presunción de culpabilidad sobre lo que se dice en el terreno de juego.
Esta normativa responde directamente a la controversia ocurrida en un encuentro de la Liga de Campeones entre el Benfica y el Real Madrid.
En aquel partido, el delantero brasileño Vinícius Júnior denunció haber recibido insultos racistas por parte de un oponente, un incidente que, aunque difícil de verificar por las imágenes de televisión, se ha convertido en el catalizador de este cambio reglamentario para proteger la integridad de los futbolistas.
Sanciones contra la pérdida de tiempo
Además de las medidas disciplinarias, el Mundial de 2026 estrenará un sistema riguroso para agilizar los partidos. Los árbitros aplicarán una cuenta atrás visual de cinco segundos en los saques de banda y de puerta.
Si el jugador encargado de reanudar el juego supera ese tiempo de forma deliberada, la sanción será inmediata y severa. En el caso de los saques de banda, la posesión pasará al equipo contrario, mientras que retrasar un saque de puerta se castigará con un saque de esquina a favor del rival.
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El reglamento también pone el foco en las lesiones simuladas y las sustituciones lentas. Los futbolistas que requieran atención médica en el césped deberán permanecer fuera del campo durante un minuto tras la reanudación del encuentro.
Por otro lado, los jugadores que sean sustituidos tendrán un margen máximo de diez segundos para abandonar el terreno de juego. En caso de exceder este tiempo, su reemplazo deberá esperar un minuto en la banda antes de poder entrar en la siguiente interrupción.
Disciplina colectiva y arbitraje femenino
La FIFA también ha endurecido las consecuencias para los equipos que abandonen el campo como protesta por decisiones arbitrales, una acción que conllevará la pérdida automática del partido.
Este punto del reglamento recuerda incidentes como el ocurrido en la pasada final de la Copa África de Naciones disputada en Marruecos, cuando la selección de Senegal se retiró momentáneamente tras un penalti señalado en su contra en Tanger, en el norte del país.
Durante los actos de violencia protagonizados por aficionados senegaleses en el estadio Moulay Abdellah de Rabat, al margen de la final de la CAN 2025.. AFP
En cuanto a la organización arbitral, el torneo contará con 52 colegiados principales, incluyendo a seis mujeres en un esfuerzo por consolidar el arbitraje femenino en las grandes competiciones masculinas.
Asimismo, la FIFA confirmó una modificación en la gestión de las amonestaciones que beneficiará el espectáculo, ya que las tarjetas amarillas acumuladas por los jugadores se anularán tras completar la fase de grupos y de nuevo al finalizar los cuartos de final, garantizando que los futbolistas más destacados puedan disputar las rondas finales sin el riesgo de una suspensión por tarjetas leves.







