Reunido en sesión extraordinaria este martes 28 de abril de 2026 en Vancouver, el International Football Association Board (IFAB) ha aprobado por unanimidad dos enmiendas de gran calado a las Reglas de Juego a propuesta de la FIFA. El organismo internacional señaló en un comunicado publicado en su página web que el objetivo principal es «luchar contra los comportamientos discriminatorios e inapropiados».
Estas nuevas disposiciones responden a un contexto marcado por los incidentes ocurridos en la final de la Copa de África de Naciones 2025 celebrada en Marruecos. Durante aquel encuentro, la situación se desbordó cuando varios jugadores de la selección de Senegal abandonaron el césped para protestar contra una decisión arbitral, lo que desencadenó una crisis sin precedentes cuyas consecuencias legales todavía continúan abiertas.
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En este clima de tensión, el IFAB ha introducido una medida contundente por la cual cualquier jugador que abandone el terreno de juego en señal de protesta podrá ser sancionado con tarjeta roja, a discreción del organizador de la competición, en lugar de la amonestación con tarjeta amarilla vigente hasta ahora. Esta normativa se extiende también a los miembros del cuerpo técnico que inciten a sus futbolistas a dejar el encuentro. Además, cualquier equipo responsable de la suspensión definitiva de un partido será, por norma general, declarado perdedor por incomparecencia.
El centrocampista marroquí nº17 Abde Ezzalzouli, el defensa senegalés nº24 Antoine Mendy y el centrocampista marroquí nº11 Ismael Saibari disputan un balón durante el partido de la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) entre Senegal y Marruecos, en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, el 18 de enero de 2026. (Foto de Paul ELLIS / AFP). AFP
Otra novedad relevante, vinculada directamente a la exigencia de transparencia en el juego, establece que los jugadores que se cubran la boca durante intercambios tensos con un adversario también podrán ser expulsados. Se trata de una práctica cada vez más frecuente que las autoridades deportivas consideran ahora problemática, en un esfuerzo por limitar cualquier tipo de opacidad dentro del campo.
Estas decisiones, fruto de profundas consultas realizadas por la FIFA con los diversos actores del mundo del fútbol, se comunicarán próximamente a las 48 selecciones clasificadas para el Mundial 2026. De este modo, las reglas podrían entrar en vigor en la cita de Norteamérica, donde el organismo rector pretende evitar a toda costa que se repita un escenario similar al vivido en la CAN 2025.
Más allá de la normativa, el mensaje enviado es nítido. Las protestas desmedidas y las interrupciones deliberadas de los partidos ya no serán toleradas. El precedente de la final de la CAN ha dejado una huella profunda y la respuesta de las instituciones busca estar a la altura de las circunstancias.









