En la antesala de su segundo partido bajo la era de Mohamed Ouahbi, los Leones del Atlas saltaron este lunes por la noche al césped del estadio Bollaert-Delelis (Lens) para llevar a cabo su último entrenamiento antes de medirse a Paraguay.
En un ambiente sereno y concentrado, el grupo afinó los últimos ajustes. Nada se dejó al azar: trabajo en la animación ofensiva, organización defensiva, repetición de acciones a balón parado… el cuerpo técnico puso el foco en los detalles, esos que a menudo deciden un partido.
Todos los jugadores estuvieron presentes y plenamente implicados, con la misma intención de enviar un mensaje tras el empate concedido ante Ecuador. El objetivo es claro: mostrar otra cara y corregir las carencias observadas en Madrid.
Desde el inicio de la concentración, la carga de trabajo ha ido en aumento. Las primeras sesiones, centradas en la recuperación, dieron paso a ejercicios más específicos, antes de este último ensayo general disputado en el propio escenario del encuentro.
Ahora queda trasladar todo ese trabajo al terreno de juego. Frente a una selección paraguaya conocida por su rigor y su intensidad, los Leones del Atlas saben que deberán elevar el nivel.
El partido está previsto para este martes a las 19:00 (hora de Marruecos).




















