Mundial 2030: Marruecos, España y Portugal afinan la mayor organización de su historia futbolística

Le Maroc, le Portugal et l'Espagne candidats à l'organisation de la Coupe du monde 2030.

Le Maroc, le Portugal et l'Espagne candidats à l'organisation de la Coupe du monde 2030.. Le360

El 15/07/2026 a las 18h17

Mientras España prevé una inversión de 1.430 millones de eurosy Portugal intenta evitar los errores de la Eurocopa de 2004, Marruecos afina una hoja de ruta que podría movilizar hasta 60.000 millones de dirhams para transformar estadios, transporte y servicios públicos de aquí a 2030.

La organización del Mundial 2030 compartida por Marruecos, España y Portugal ya no se limita al terreno deportivo. Detrás del torneo se dibuja una compleja ecuación financiera en la que cada país busca equilibrar inversión, retorno económico e impacto estratégico.

En el caso marroquí, las estimaciones oficiales y económicas sitúan la aportación del Reino entre 5.000 y 6.000 millones de dólares, es decir, entre 50.000 y 60.000 millones de dirhams. El presupuesto contempla la construcción y modernización de estadios, centros de entrenamiento e infraestructuras básicas vinculadas al torneo.

Según estimaciones preliminares de responsables del Ministerio de Finanzas y estudios elaborados por instituciones financieras marroquíes, el coste total del Mundial 2030 para los tres países anfitriones oscilaría entre 15.000 y 20.000 millones de dólares. El medio español Atalayar se hizo eco de esas cifras al informar sobre la participación marroquí en el proyecto.

El plan de financiación contempla una asignación de unos 25.000 millones de dirhams procedentes del Presupuesto General del Estado entre 2024 y 2030, a la que se sumarán las aportaciones de empresas públicas y privadas, así como de instituciones bancarias.

Más allá de los recintos deportivos, Marruecos aprovecha el horizonte del Mundial para acelerar proyectos de mayor alcance, como la ampliación de la red de alta velocidad y la modernización de las infraestructuras turísticas y sanitarias. El objetivo declarado es que el torneo actúe como catalizador de un despegue económico integral.

España apuesta por el retorno económico

En España, el enfoque está claramente orientado hacia la rentabilidad del evento. El Gobierno español prevé una inversión de 1.430 millones de euros y unos ingresos superiores a 10.000 millones únicamente para el mercado español, según las estimaciones recogidas en el Real Decreto 1034/2022.

Las mismas proyecciones apuntan a la creación de más de 82.000 empleos a tiempo completo y a un fortalecimiento de la imagen internacional del país.

Portugal, marcado por el precedente de 2004

Portugal afronta el Mundial con una cautela evidente. El recuerdo de la Eurocopa 2004 sigue pesando en el debate público. Una auditoría del Tribunal de Cuentas reveló que los costes de varios estadios superaron las previsiones iniciales en un 230%, generando una carga de más de 320 millones de euros para las arcas públicas.

El coste total de las sedes de aquella Eurocopa alcanzó los 450 millones de euros, sin incluir obras de accesibilidad y aparcamientos, según el diario portugués Eco. Parte de esas infraestructuras terminaron siendo infrautilizadas y pasaron a ser conocidas como “elefantes blancos”.

Sin embargo, el debate sobre la factura real sigue abierto. Los periodistas Bruno Vieira Amaral y Paulo Ferreira, presentadores del podcast Ainda Bem Que Faz Essa Pergunta, han señalado que ni el anterior Gobierno socialista ni el actual Ejecutivo han presentado una estimación oficial detallada de los costes, por lo que muchas de las cifras que circulan siguen siendo hipótesis. Por otra parte, un estudio de PwC estima que la participación portuguesa generará cerca de 400 millones de euros en ingresos fiscales.

Para 2030, Portugal albergará partidos en solo tres estadios ; el Estadio da Luz, el Estadio José Alvalade y el Estadio do Dragão.

La verdadera batalla empieza fuera del césped

Las estimaciones preliminares sitúan el coste total del Mundial para los tres anfitriones entre 15.000 y 20.000 millones de dólares. Pero la discusión ya no gira únicamente en torno al gasto.

España busca convertir el torneo en una máquina de ingresos y empleo. Portugal intenta no repetir los errores de 2004. Y Marruecos apuesta por utilizar el Mundial como acelerador de una transformación mucho más amplia, desde la alta velocidad ferroviaria hasta la modernización de sus servicios turísticos y sanitarios.

Por Hayam Yacoubi
El 15/07/2026 a las 18h17