El trigo kazajo busca en Marruecos una puerta de entrada a África

El embajador marroquí en Kazajistán, Mohammed Rashid Maaninou.

El 14/09/2026 a las 16h45

Kazajistán estudia utilizar un puerto marroquí para almacenar grandes volúmenes de cereales y distribuirlos posteriormente hacia otros mercados africanos, mientras ambos países trabajan para ampliar sus intercambios comerciales. Marruecos recibió el pasado año sus primeros cargamentos de trigo kazajo y las dos partes negocian además una futura conexión aérea entre Casablanca y Almaty.

La distancia que separa Kazajistán de Marruecos podría convertirse precisamente en uno de los motores de una relación económica que ambos países quieren ampliar. El país centroasiático, uno de los grandes productores mundiales de cereales, contempla utilizar Marruecos como plataforma de almacenamiento y distribución de trigo hacia los mercados africanos.

Así lo explicó el embajador marroquí en Kazajistán, Mohammed Rashid Maaninou, en una entrevista publicada este 14 de septiembre por The Astana Times, en la que detalló varios de los proyectos sobre los que trabajan actualmente ambos países.

Marruecos importó trigo kazajo por primera vez el pasado año, con dos cargamentos de alrededor de 30.000 toneladas cada uno, es decir, unas 60.000 toneladas en total. El diplomático considera que estos volúmenes podrían aumentar considerablemente.

Maaninou atribuyó parte del interés por el cereal kazajo a su competitividad frente a otros proveedores internacionales y explicó que el principal obstáculo continúa siendo el transporte debido a la condición de Kazajistán como país sin salida directa al mar.

Un stock de cereales en un puerto marroquí

Es precisamente ahí donde Marruecos podría adquirir un papel diferente al de simple comprador.

El embajador reveló que ambos países firmaron hace dos años un acuerdo que contempla la creación de un gran stock de cereales kazajos en uno de los puertos marroquíes, que sería gestionado por Kazajistán.

El objetivo sería permitir la llegada de mayores volúmenes de grano, almacenarlos en territorio marroquí y utilizar posteriormente el Reino como punto de distribución hacia otros países africanos.

«Habrá un enorme stock de cereales que se instalará en Marruecos, gestionado por Kazajistán en uno de los puertos marroquíes», explicó Maaninou al periódico kazajo.

El proyecto encaja con la voluntad de ambos países de transformar una relación hasta ahora principalmente política y diplomática en intercambios económicos más regulares.

Una delegación de alrededor de 30 empresarios kazajos visitó recientemente Marruecos, mientras que una misión empresarial marroquí tiene previsto desplazarse a Astana antes de que termine el año. Ambos países han creado además un Consejo Empresarial Kazajistán-Marruecos para facilitar los contactos entre compañías.

Industria y energías renovables

La cooperación que se estudia va más allá del sector agrícola. Maaninou presentó la industria marroquí y su infraestructura logística como posibles puntos de apoyo para las empresas kazajas interesadas en acceder a mercados africanos y otros destinos internacionales.

El diplomático destacó particularmente la experiencia adquirida por Marruecos en sectores como la automoción, la aeronáutica y las energías renovables, así como el desarrollo de la plataforma portuaria de Tánger.

Para Kazajistán, el embajador identifica precisamente las energías renovables como otro terreno potencial de cooperación. El país centroasiático dispone de importantes recursos solares y eólicos y busca aumentar el peso de estas fuentes en su sistema energético.

Maaninou defendió en este sentido el intercambio de experiencia y tecnología entre ambos países, especialmente en proyectos solares y eólicos.

Una futura ruta entre Casablanca y Almaty

La mejora de las conexiones aparece como otro de los elementos necesarios para desarrollar los intercambios. Actualmente se mantienen conversaciones con compañías aéreas para estudiar una conexión entre Casablanca y Almaty.

De acuerdo con el embajador, la primera etapa podría realizarse con una escala técnica antes de evolucionar hacia un vuelo completamente directo cuando estuvieran disponibles las aeronaves adecuadas.

La ruta tendría una dimensión tanto económica como turística. Maaninou, que trabajó durante dos décadas en el sector turístico antes de asumir funciones diplomáticas, considera que el elevado número de kazajos que viajan al extranjero representa una oportunidad para el turismo marroquí.

La relación bilateral también pretende extenderse al terreno cultural. El embajador anunció que se prepara para 2027 un «Año de Marruecos en Kazajistán», con actividades culturales, empresariales y de intercambio de conocimientos en diferentes regiones del país.

Ambas partes estudian además una iniciativa recíproca que permitiría presentar Kazajistán en varias ciudades marroquíes.

Pero es el proyecto cerealista el que ofrece por ahora una de las perspectivas económicas más concretas. Si llega a materializarse a gran escala, Marruecos dejaría de ser únicamente un destino para el trigo kazajo para convertirse también en plataforma logística desde la que Kazajistán podría acercar su producción a otros mercados del continente africano.

Por la redacción
El 14/09/2026 a las 16h45