Bank Al-Maghrib presentó este martes en Casablanca la 22.ª edición de su informe anual sobre la supervisión bancaria, correspondiente al ejercicio 2025. El documento hace balance de la misión de regulación y supervisión del banco central, así como de la actividad del sector de las entidades de crédito y organismos asimilados.
Así lo señaló Nabil Badr, director de Supervisión Bancaria de Bank Al-Maghrib (BAM), durante una conferencia dedicada a la presentación del informe. Los resultados acumulados de los bancos convencionales aumentaron un 22%, mientras que la rentabilidad de los bancos participativos, que permanece en terreno positivo desde 2023, continuó mejorando. En este contexto, Bank Al-Maghrib renovó su llamamiento a la prudencia en el reparto de los dividendos correspondientes al ejercicio 2025, con el objetivo de reforzar la resiliencia del sector.
El informe indica que la estructura del sistema bancario marroquí se reforzó ligeramente en 2025, al pasar de 92 a 95 entidades. El sector sigue compuesto por 24 bancos —cinco de ellos participativos—, que concentran por sí solos el 82,1% del total de activos. También lo integran las sociedades de financiación, cuyo número pasó de 29 a 30 y representan el 6,7% de los activos; los bancos offshore (6 entidades, con el 2,1%); las asociaciones de microcrédito (10 entidades, con el 0,5%); y las entidades de pago, cuyo número continuó creciendo al pasar de 17 a 20 operadores.

En cuanto a la cuota de mercado por activos de los bancos convencionales, las entidades de capital mayoritariamente privado marroquí mantienen el liderazgo con el 73,2%, por delante de los bancos de capital mayoritariamente público (22,1%) y de aquellos con capital mayoritariamente extranjero (4,7%). La concentración de activos de los tres principales bancos descendió ligeramente, del 61,9% en 2024 al 61,2% en 2025, mientras que la correspondiente a las cinco mayores entidades permaneció estable en el 76,0%.
En lo que respecta a la red bancaria, esta continúa reduciéndose como consecuencia de la digitalización. El número de sucursales descendió hasta las 5.541, es decir, 151 menos que en 2024. Del mismo modo, la red de asociaciones de microfinanzas se redujo hasta las 1.647 oficinas, 26 menos que el año anterior.
En cambio, los canales digitales y alternativos siguen expandiéndose. El parque de cajeros automáticos bancarios (GAB) alcanzó las 8.298 unidades, 201 más que un año antes, mientras que la red de agentes de las entidades de pago registró un aumento de 2.116 puntos, hasta situarse en 34.337 agentes al cierre de 2025.
La tasa de bancarización sigue aumentando
La tasa de tenencia de cuentas bancarias entre los particulares residentes aumentó cuatro puntos porcentuales en 2025, pasando del 58% al 62% de la población adulta. El número total de cuentas bancarias ascendió a 39,8 millones, lo que supone un incremento anual de 1,6 millones. En total, 19,3 millones de personas físicas, residentes y no residentes, eran titulares de al menos una cuenta bancaria, es decir, 800.000 más que el año anterior.
Las cuentas de pago, impulsadas por el crecimiento de las entidades de pago, registraron un avance aún más significativo al alcanzar los 16,3 millones de unidades, lo que representa 2,5 millones adicionales. La distribución por límite máximo de depósito muestra un claro predominio del nivel 3 —con un tope de 20.000 dirhams—, que concentra el 39% del total de cuentas.
El número de tarjetas bancarias en circulación aumentó un 7,7%, hasta alcanzar los 23,5 millones al cierre de 2025. La inmensa mayoría continúa utilizándose para operaciones de retirada de efectivo, que representan el 85% del total, frente al 86% registrado el año anterior.
En lo que respecta a la actividad bancaria, el informe muestra que el saldo vivo de los créditos concedidos por las entidades a sus clientes alcanzó los 1,2383 billones de dirhams (MMDH) al cierre del pasado año, lo que representa un crecimiento interanual del 6,5%, superior al 4,6% registrado en 2024. Esta evolución confirma la recuperación iniciada en 2022, tras el relativo estancamiento observado en 2021 (+2,7%).

Por agente económico, los datos muestran que el saldo vivo de los créditos concedidos a las empresas no financieras creció cerca de un 20%, hasta los 579,2 MMDH, mientras que la financiación destinada a los hogares avanzó de forma más moderada, un 2,3%, hasta los 330,5 MMDH.
La distribución por destino del crédito pone de manifiesto una clara aceleración de los préstamos para equipamiento, que aumentaron cerca de un 23%, hasta los 348,9 MMDH, convirtiéndose en el principal motor del crecimiento del crédito en 2025. También registraron fuertes avances los préstamos a las sociedades de financiación (+15%, hasta 76,6 MMDH), así como los créditos al consumo (+3,8%, hasta 58,3 MMDH) y los préstamos para vivienda (+1,5%, hasta 225,9 MMDH).
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Por el contrario, los créditos de tesorería retrocedieron ligeramente (-2%, hasta 251,1 MMDH) y los créditos adquiridos mediante factoring cayeron más de un 11%, hasta los 23,9 MMDH.
En cuanto a los depósitos, la captación de recursos de la clientela alcanzó los 1,3716 billones de dirhams (MMDH), un 7,6% más que el año anterior. Este crecimiento estuvo impulsado por los depósitos a la vista acreedores, que aumentaron más de un 10%, hasta los 1.005,8 MMDH, mientras que los depósitos a plazo descendieron más de un 5%, situándose en 127,3 MMDH.
Por otra parte, el informe destaca que los programas públicos de préstamos garantizados continuaron contribuyendo a la financiación de la economía. Así, a finales de mayo de 2026, el programa Crédits Oxygène contabilizaba cerca de 33.600 beneficiarios, por un importe desembolsado de 8,2 MMDH y un saldo vivo de 5,3 MMDH.
Del mismo modo, el programa Intelaka contabilizaba más de 34.500 empresas beneficiarias, con 12,8 MMDH desembolsados y un saldo vivo de 1,63 MMDH. Por su parte, el programa Relance había acompañado a cerca de 33.000 empresas, con 34,8 MMDH desembolsados y un saldo vivo de 10,3 MMDH. Entre el 17% y el 18% de los beneficiarios de ambos programas pertenecen al medio rural.
Los resultados bancarios aumentan con fuerza
En cuanto a los resultados bancarios, el informe señala que, sobre base social, el producto neto bancario (PNB) de las entidades alcanzó los 73,9 MMDH en 2025, lo que representa un incremento del 8,7%, impulsado principalmente por el margen de intereses (43,8 MMDH) y el margen por comisiones (10,7 MMDH). El coste del riesgo, por su parte, se redujo de forma significativa, más de un 25%, hasta los 9,8 MMDH, después del fuerte aumento registrado en 2024.
Esta combinación entre el crecimiento de los ingresos recurrentes y la mejora del coste del riesgo se tradujo en un beneficio neto de 19,2 MMDH, un 22,2% superior al del ejercicio anterior.
La rentabilidad de los bancos participativos confirmó asimismo su tendencia alcista, con un beneficio neto agregado que se duplicó durante el periodo hasta alcanzar los 199,4 millones de dirhams (MDH). El producto neto bancario de estas entidades ascendió a 1.267,9 MDH. El sector cuenta ya con 210 sucursales de banca participativa, 296.948 cuentas y 32,8 MMDH en financiación participativa, para un volumen total de depósitos de 18,8 MMDH.
Sobre una base consolidada, los grupos bancarios marroquíes incrementaron el total de sus activos un 7,6%, hasta los 2.596,9 MMDH, mientras que el beneficio neto atribuible al grupo aumentó un 16,1%, situándose en 24,7 MMDH, reflejo del buen desempeño de sus actividades tanto en Marruecos como en el extranjero.
La contribución de las actividades domésticas al beneficio neto atribuible al grupo de los tres grandes grupos bancarios panafricanos siguió aumentando, hasta representar el 68,4% en 2025, frente al 65% registrado en 2023. En cambio, la aportación de África subsahariana descendió ligeramente hasta el 30,8%. La red internacional de estos grupos cuenta con 1.659 sucursales, de las cuales 1.520 se encuentran en África, lo que equivale al 92% del total. Francia sigue siendo el principal país de implantación fuera del continente africano, con 23 oficinas.

La calidad de la cartera crediticia mejoró en 2025, según el informe anual sobre la supervisión bancaria. La tasa de créditos en mora, sobre base social, se situó en el 8,26%, frente al 8,38% de 2024, para un volumen total de créditos dudosos de 102,3 MMDH. La tasa de cobertura mediante provisiones alcanzó el 67,9%, ligeramente por debajo del 68,7% registrado un año antes.
Los ratios de solvencia permanecen ampliamente por encima de los mínimos regulatorios. El ratio medio de fondos propios de categoría 1 se situó en el 13,5% (frente a un mínimo regulatorio del 9%), mientras que el ratio medio de solvencia alcanzó el 16,1% (mínimo regulatorio del 12%). Asimismo, el coeficiente de liquidez a corto plazo se mantuvo en un nivel confortable, con una media mensual del 172% en 2025, frente al mínimo regulatorio del 100%.
Asimismo, la exposición del sector bancario al riesgo de apalancamiento y al riesgo de tipo de interés inherente a la cartera bancaria continúa bajo control. El ratio regulatorio de apalancamiento se situó en el 8,03% en 2025, frente al 7,98% de 2024, mientras que el indicador de riesgo de tipo de interés IRRBB se estableció en el -7,22%, frente al -7,92% del año anterior, lo que refleja una ligera reducción de la exposición a este riesgo.
Por su parte, el sector de las microfinanzas cerró el ejercicio con un beneficio neto positivo de 164 millones de dirhams, un saldo vivo de crédito de 10,6 MMDH (+11,1%) y 740.000 beneficiarios, 6.000 menos que el año anterior. No obstante, la tasa de créditos en mora de este segmento aumentó hasta el 4,8%, un 13% más.
15 sanciones impuestas en 2025
En el ámbito de la supervisión in situ, Bank Al-Maghrib llevó a cabo diversas inspecciones que concluyeron con la imposición de 15 sanciones —7 disciplinarias y 8 pecuniarias— dirigidas a seis bancos, una sociedad de financiación, una entidad de pago y una institución de microfinanzas. Estas actuaciones se centraron, entre otros aspectos, en los sistemas de gobernanza, la gestión de los riesgos cibernéticos, la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, así como en la calidad de los activos y la relación entre los bancos y sus clientes.
Además, 2025 estuvo marcado por el avance de varias reformas destinadas a reforzar los mecanismos de tratamiento de las dificultades bancarias. En este contexto, el proyecto de reforma del régimen de resolución bancaria fue aprobado de forma definitiva el 30 de junio de 2026 por la Cámara de Consejeros (Ley n.º 87.21, que modifica las leyes n.º 103.12 y n.º 40.17).
La reforma designa a Bank Al-Maghrib como autoridad de resolución y crea un Colegio de Resolución, presidido por el wali de la institución, encargado de aprobar los planes preventivos de resolución de las entidades de crédito con el objetivo de preservar las funciones críticas del sistema y proteger a los depositantes. Asimismo, el marco prudencial aplicable a los créditos en mora se reforzó mediante la creación de una nueva categoría intermedia denominada «créditos sensibles», mientras que Bank Al-Maghrib implantó el marco prudencial de la Sociedad Nacional de Garantía y Financiación de la Empresa (SNGFE).
Clima, ciberseguridad, digitalización y lucha contra el blanqueo de capitales
Bank Al-Maghrib publicó dos directivas sobre los riesgos climáticos, contribuyó al desarrollo de la taxonomía nacional de las finanzas verdes y generalizó un cuadro de mando de ciberseguridad para todo el sector bancario. En materia de digitalización, publicó la guía del recorrido Fintech e inició, junto con el GPBM y el Banco Mundial, los trabajos para regular el Open Banking. Además, el techo de las comisiones de intercambio del CMI se redujo al 0,50% en julio de 2026. En el ámbito de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (LBC-FT), intensificó los controles basados en riesgos de cara al tercer ciclo de evaluación mutua de Marruecos por parte del GAFIMOAN, previsto para noviembre de 2026.
El número de reclamaciones tramitadas por Bank Al-Maghrib aumentó un 56,3% en 2025, hasta alcanzar las 3.591, mientras que el Centro Marroquí de Mediación Bancaria gestionó 6.674 expedientes, un 31,3% más que el año anterior. El banco central también llevó a cabo inspecciones mediante la metodología de «mystery shopping» en cerca de 500 sucursales y reforzó la transparencia tarifaria a través de su comparador de comisiones bancarias.
