«Volver a Marruecos sigue siendo un lujo»: los MRE afrontan una Operación Marhaba marcada por el aumento de los costes

(Foto de archivo)

El 17/06/2026 a las 16h00

Con el inicio de la Operación Marhaba 2026, millones de marroquíes residentes en Europa comienzan a preparar su regreso estival al Reino. Pero este año, además de las maletas y los reencuentros familiares, muchos tendrán que hacer frente a un presupuesto cada vez más elevado para poder cruzar el Estrecho o tomar un avión.

La subida de los precios del transporte, tanto por carretera como por vía aérea, está obligando a numerosas familias a replantearse sus hábitos. Algunos optan por cambiar el coche por el avión; otros reducen la duración de las vacaciones o buscan alternativas para seguir viendo a sus familiares sin disparar el presupuesto.

Saida vive en Toulouse y lleva años regresando cada verano a Marruecos junto a su familia. Como miles de marroquíes residentes en Francia, estaba acostumbrada a realizar el viaje por carretera, atravesando España antes de embarcar rumbo al Reino.

Sin embargo, este verano ha decidido romper con una tradición familiar que se repetía año tras año. «Siempre hemos venido en coche porque parecía la opción más lógica cuando viajas con la familia y muchas maletas. Pero este año hemos hecho números y nos hemos dado cuenta de que el combustible, los peajes y el ferry representan un gasto muy importante. Al final hemos decidido viajar en avión», explica.

La decisión, sin embargo, no ha supuesto el ahorro que esperaba. «Mucha gente piensa que coger un avión es más barato, pero no siempre es así. Cuando empiezas a añadir maletas, elegir asientos para viajar juntos y otros suplementos, la factura sube rápidamente. Sigue siendo un viaje caro, aunque nos ahorremos las largas horas de carretera», asegura Saida.

Aun así, reconoce que la comodidad ha pesado en la decisión final. «Con niños pequeños, pasar uno o dos días enteros en la carretera resulta cada vez más complicado. Este año hemos preferido pagar un poco más y llegar descansados.»

Cuando los estudios cambian los planes familiares

Para Saad, estudiante marroquí en España, el verano también estará marcado por la organización y el presupuesto. Entre exámenes, prácticas y compromisos académicos, regresar a Marruecos durante varias semanas se ha vuelto más complicado que cuando estaba en el instituto.

Por eso, este año su familia ha optado por una solución diferente. «Normalmente era yo quien volvía a Marruecos durante las vacaciones, pero esta vez mis padres han preferido venir a verme. Entre los billetes, los horarios y todo lo que tengo pendiente antes de empezar el próximo curso, era más sencillo organizarnos así», explica.

Aunque reconoce que echa de menos pasar largas temporadas con su familia en Marruecos, considera que la situación refleja una realidad cada vez más frecuente entre los jóvenes que estudian fuera. «Cuando empiezas la universidad, los veranos ya no son tan largos como antes. Hay prácticas, trabajos temporales o cursos. Muchas veces tenemos que adaptarnos y buscar otras formas de pasar tiempo con la familia», relata.

Los primeros años de trabajo también pasan factura

Mohamed acaba de incorporarse al mercado laboral y afronta este verano una situación que muchos jóvenes trabajadores conocen bien: tener un salario todavía modesto mientras aumentan los gastos asociados a los viajes.

Su intención era regresar a Marruecos durante las vacaciones y, para evitar los precios de última hora, comenzó a buscar vuelos con bastante antelación.

«Todo el mundo recomienda reservar cuanto antes porque los precios suben mucho. Yo lo hice con tiempo, pero aun así me sorprendieron las tarifas que encontré desde Madrid. Esperaba pagar bastante menos», asegura.

A su juicio, el problema no son únicamente los billetes. «Las compañías de bajo coste anuncian precios muy atractivos, pero cuando empiezas a añadir una maleta facturada, el embarque o cualquier servicio adicional, el importe final cambia completamente. Para pasar varias semanas en Marruecos no puedes viajar solo con una mochila».

Pese a ello, Mohamed no se plantea renunciar al viaje. «Trabajo todo el año y para mí volver a Marruecos sigue siendo una prioridad. Lo que ocurre es que cada vez hay que organizarse mejor y reservar antes para poder asumir el gasto.»

El precio de la nostalgia

Los testimonios de Saida, Saad y Mohamed reflejan una realidad compartida por muchos marroquíes residentes en Europa. Volver a Marruecos sigue siendo una prioridad para millones de personas, pero el coste del transporte se ha convertido en un factor cada vez más determinante a la hora de organizar las vacaciones.

A pesar de las dificultades, el vínculo con el país de origen continúa siendo más fuerte que las consideraciones económicas. Ya sea en coche, en ferry o en avión, millones de MRE volverán a cruzar este verano el Mediterráneo para reencontrarse con sus familias, visitar sus ciudades de origen y mantener una tradición que forma parte de su identidad.

«Al final siempre encontramos la manera de volver», resume Saida. «Porque Marruecos sigue siendo nuestra casa, aunque cada verano haya que hacer más cuentas para llegar hasta allí.»

Por Faiza Rhoul
El 17/06/2026 a las 16h00