Estas remesas registraron así un crecimiento interanual del 9,8%, de acuerdo con el último boletín sobre indicadores mensuales de intercambios exteriores publicado por la institución marroquí.
El informe confirma además el peso creciente de las transferencias de la diáspora marroquí dentro de los equilibrios financieros del Reino, en un contexto marcado por la evolución positiva de los ingresos turísticos.
La Oficina de Cambios indicó igualmente que la balanza de viajes registró un saldo positivo superior a los 34.550 millones de dirhams, lo que representa un aumento del 26,7%.
Este resultado se explica por una fuerte progresión de los ingresos turísticos, que crecieron un 21,2% hasta alcanzar 44.390 millones de dirhams, frente a un aumento más moderado de los gastos, limitados al 5,4%, hasta 9.840 millones.
En paralelo, el flujo neto de inversión extranjera directa (IED) registró una caída del 10,1%, situándose en 11.650 millones de dirhams. La Oficina de Cambios atribuye esta evolución tanto al descenso de los ingresos (-19,6%) como de los gastos (-37,2%).
Por el contrario, las inversiones directas marroquíes en el extranjero aumentaron un 41,9%, superando los 3.460 millones de dirhams durante los cuatro primeros meses del año.
