De acuerdo con los últimos datos oficiales publicados este lunes 17 de agosto por la plataforma «Maa Dialna», dependiente del Ministerio de Equipamiento y Agua, la tasa global de llenado de los embalses se situó en el 68,66% a escala nacional.
Las reservas alcanzan aproximadamente los 11.690 millones de metros cúbicos, sobre una capacidad total cercana a los 17.030 millones. En el mismo periodo del año pasado, la tasa de llenado era del 34,54%, lo que representa un aumento de más de 34 puntos porcentuales.
Por cuencas hidrográficas, la del Sebou, la de mayor capacidad del Reino, registró una tasa de llenado del 81,67%, con unas reservas próximas a los 4.390 millones de metros cúbicos. Se sitúa así en segunda posición nacional, por detrás de la cuenca del Tensift, que encabeza la clasificación con un 82,99%, mientras que la del Loukkos ocupa el tercer puesto con un 81,37%.
Los niveles registrados en la cuenca del Sebou reflejan el elevado grado de llenado de varios de sus embalses. Entre ellos figura Al Wahda, el mayor de Marruecos y el tercero de África, que alcanza el 85,74%. La presa Allal Al Fassi se sitúa en el 92,14% y la de Sahla, en el 93,49%.
La cuenca del Loukkos también presenta tasas elevadas en varias de sus infraestructuras, especialmente en las presas Dar Khrofa, con un 92,82%; Charif Al Idrissi, con un 90,75%; y Oued El Makhazine, con un 74,78%.
La cuenca del Bouregreg alcanzó igualmente un nivel elevado, del 80,74%, impulsado por las importantes reservas de la presa de Tamesna, con un 81%; la de El Maleh, con un 67,93%; y la de Sidi Mohammed Ben Abdellah, una de las principales infraestructuras hidráulicas de la cuenca, con un 76,87%.
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En la cuenca del Oum Er-Rbia, la tasa de llenado se situó en el 60,55%, gracias a las importantes reservas de las presas de Bin El Ouidane, con un 84,74%, y Al Massira, con un 40,64%. A ellas se suman otras presas que mantienen niveles importantes, como Sidi Driss, al 100%, y Moulay Youssef, al 72%.
En cambio, los niveles son considerablemente inferiores en la cuenca del Guir-Ziz-Rheris, cuya tasa de llenado se situó en el 41,07%, y en la de Souss-Massa, con un 49,45%. La cuenca de Drâa-Oued Noun registra el porcentaje más bajo del país, con un 39,02%.
Estas diferencias reflejan la persistencia de importantes desigualdades en la disponibilidad de recursos hídricos entre las distintas cuencas, pese a la notable mejora observada a escala nacional respecto al mismo periodo del año pasado.
Los embalses marroquíes afrontan así la segunda mitad de agosto con unas reservas muy superiores a las registradas un año antes. Esta evolución confirma la mejora de la situación hídrica tras la última temporada de lluvias, que permitió al Reino recuperar una parte importante de sus reservas estratégicas.
No obstante, las altas temperaturas y las diferencias entre cuencas obligan a mantener los esfuerzos para racionalizar el consumo y mejorar la gestión de los recursos disponibles. A ello se suma la necesidad de acelerar los grandes proyectos estructurantes, especialmente la desalación de agua de mar y la movilización de recursos hídricos no convencionales, para hacer frente a los efectos del cambio climático y garantizar la sostenibilidad de la seguridad hídrica del Reino.
