Marruecos acelera su ofensiva económica en África Occidental

El 17/08/2026 a las 18h20

De la banca y las telecomunicaciones a las infraestructuras, la agricultura y la energía, Marruecos busca convertir su presencia económica en África en una plataforma de integración regional. La firma de 14 acuerdos con Benín confirma la aceleración de esta estrategia.

Marruecos ha convertido África en uno de los principales ejes de su política exterior y económica. Desde el regreso del Reino a la Unión Africana en 2017, Rabat ha reforzado progresivamente sus vínculos con los países subsaharianos mediante una combinación de diplomacia política, inversiones, cooperación económica, formación y grandes proyectos de infraestructuras. La estrategia parte de una premisa clara: consolidar a Marruecos como una puerta de entrada entre África, Europa y los mercados internacionales.

Esta política ya se traduce en una presencia empresarial que supera ampliamente las relaciones diplomáticas tradicionales. Grupos marroquíes de banca, telecomunicaciones, seguros, construcción, fertilizantes y servicios han desarrollado actividades en diferentes mercados africanos. En el sector financiero, por ejemplo, Bank of Africa y Attijariwafa Bank forman parte de los principales grupos marroquíes con implantación continental. Esta expansión permite a las empresas nacionales acompañar las inversiones y los intercambios comerciales en numerosos países africanos.

La apuesta marroquí también busca crear nuevas conexiones físicas y económicas con África Occidental. La Iniciativa Atlántica lanzada por el rey Mohammed VI pretende facilitar a los países del Sahel sin salida al mar el acceso al océano Atlántico y conectar sus economías con las infraestructuras portuarias y logísticas marroquíes. Rabat presenta este proyecto como un instrumento de integración regional capaz de favorecer el comercio, las inversiones y la incorporación de estos países a las cadenas de valor internacionales.

A esta iniciativa se suma el proyecto del gasoducto África Atlántica Nigeria-Marruecos, concebido como una infraestructura energética de alcance regional. El objetivo es conectar los recursos gasísticos de Nigeria con los mercados de África Occidental y Europa, atravesando varios países de la región. Paralelamente, Marruecos impulsa proyectos relacionados con la agricultura, la seguridad alimentaria, la transición energética y la formación de capital humano. La diplomacia económica se convierte así en una herramienta para construir una red de interdependencias alrededor del Reino.

La dimensión económica de esta estrategia ha adquirido una relevancia todavía mayor en un momento en que varios actores internacionales compiten por ampliar su influencia en África. Francia reconoce que Marruecos se ha convertido en uno de sus principales socios económicos en el continente y destaca precisamente la expansión de empresas marroquíes de banca, telecomunicaciones y construcción en África Occidental y el Sahel.

En este contexto, África Occidental aparece como uno de los principales espacios de crecimiento para las empresas marroquíes. La región ofrece mercados en expansión y oportunidades en sectores en los que los grupos del Reino ya cuentan con experiencia. La estrategia consiste, por tanto, en combinar acuerdos intergubernamentales con la movilización del sector privado para transformar la cooperación política en inversiones y proyectos concretos.

Benín, el nuevo eslabón

Es en este marco donde adquiere especial importancia la relación con Benín. El pasado 21 de julio, Rabat y Cotonú celebraron la séptima sesión de su Comisión Mixta de Cooperación, que concluyó con la firma de 14 acuerdos destinados a ampliar y diversificar la cooperación bilateral. Los instrumentos abarcan ámbitos como el comercio, las inversiones, la educación, la formación, la cultura y otros sectores de interés común.

La dimensión económica ocupa un lugar destacado en esta nueva etapa. Marruecos y Benín han expresado su voluntad de incrementar los intercambios comerciales y de conceder un mayor protagonismo al sector privado en la puesta en marcha de proyectos conjuntos. La intención es pasar de una cooperación esencialmente institucional a una relación capaz de generar inversiones, actividad empresarial y nuevas oportunidades económicas.

La aceleración se había hecho visible unos días antes. El 8 de julio, un foro empresarial Marruecos-Benín reunió en Cotonú a empresas y organismos de promoción de ambos países con el objetivo de identificar oportunidades de inversión y establecer contactos empresariales en distintos sectores. El encuentro buscó precisamente convertir el acercamiento político entre Rabat y Cotonú en proyectos económicos concretos.

El caso beninés ilustra, por tanto, el método que Marruecos está tratando de consolidar en África Occidental: diplomacia política, acuerdos institucionales, cooperación técnica y apertura de mercados para las empresas nacionales. Con Benín, Rabat suma un nuevo socio a una estrategia continental que pretende reforzar la integración económica africana y, al mismo tiempo, posicionar a Marruecos como uno de los principales polos de conexión entre África Occidental, el Atlántico y Europa.

Por Jose Mangue
El 17/08/2026 a las 18h20