Según los últimos datos publicados por el portal especializado EastFruit, este volumen multiplica por 2,3 el registrado durante el mismo periodo de la campaña anterior y representa ya más del 86% del total exportado por Marruecos a Noruega durante toda la temporada 2024/2025.
Este avance permite a Marruecos consolidar su posición entre los proveedores que ganan terreno en un mercado altamente dependiente de las importaciones. Durante la campaña 2024/2025, Noruega importó cerca de 21.800 toneladas de pimientos. Los principales suministradores siguen siendo Países Bajos y España, que juntos concentran más del 87% del abastecimiento del mercado noruego.

El crecimiento de Marruecos en este mercado se ha producido en detrimento de otros proveedores secundarios, como Turquía, Grecia y Polonia. Según EastFruit, este desempeño se explica por la calidad constante del producto marroquí, unos precios competitivos y una logística fiable, factores que han permitido al Reino recuperar parte de la cuota de mercado perdida por España debido a las presiones climáticas y económicas.
Esta fuerte progresión refleja también un cambio estructural en la estrategia de los exportadores marroquíes, que cada vez recurren menos a las plataformas de distribución europeas y optan por envíos directos hacia los países del norte de Europa.
El auge también alcanza a los tomates
La expansión en Noruega forma parte de una dinámica más amplia observada en los mercados nórdicos. Según EastFruit, entre julio de 2025 y febrero de 2026, Finlandia importó 2.200 toneladas de tomates marroquíes por un valor cercano a los 6 millones de euros.
Esta cifra supone el doble de la registrada durante la campaña anterior y constituye un récord histórico en los intercambios comerciales entre ambos países, superando en un 50% el máximo alcanzado durante la temporada 2022/2023.
La evolución confirma una tendencia de fondo. Si a comienzos de los años 2000 las exportaciones marroquíes de tomate a Finlandia apenas alcanzaban las 37 toneladas, en la campaña 2022/2023 superaron por primera vez las 1.000 toneladas y esta temporada han rebasado las 2.000.
Al igual que ocurre en Noruega, este crecimiento refleja una transformación de los circuitos comerciales. Durante años, una parte de los tomates marroquíes llegaba a Finlandia a través de plataformas logísticas francesas que posteriormente los redistribuían a los mercados nórdicos. Actualmente, los exportadores marroquíes privilegian las entregas directas, lo que permite valorizar mejor el origen marroquí de los productos en las estadísticas comerciales y reforzar su visibilidad entre los importadores de la región.
