Mohamed Filali: «La caída del dírham demuestra el buen funcionamiento del régimen cambiario»

Mohamed Filali, responsable de Mercados de Capitales de Marruecos en Attijariwafa bank.

El 12/10/2026 a las 15h02

Entrevista¿Debe preocupar la caída del dírham frente al euro y el dólar? Mohamed Filali, responsable de Mercados de Capitales de Marruecos en Attijariwafa bank, la considera un ajuste propio de un régimen cambiario concebido para absorber las perturbaciones externas. En esta entrevista analiza las causas de esta evolución, sus repercusiones sobre los operadores económicos y los resultados de la reforma cambiaria, además de explicar las herramientas de las que disponen las empresas para protegerse frente al riesgo de cambio.

El dírham pierde terreno frente al euro y el dólar debido a una combinación de factores internos y a la fortaleza de la moneda estadounidense. Para Mohamed Filali, responsable de Mercados de Capitales de Marruecos en Attijariwafa bank, este movimiento no refleja una debilidad del régimen cambiario, sino su capacidad para absorber las perturbaciones externas dentro de un marco controlado.

Aunque la depreciación del dírham encarece las importaciones, también puede favorecer la competitividad de los exportadores y aumentar, en moneda nacional, el valor de los ingresos turísticos y de las remesas de los marroquíes residentes en el extranjero. Mohamed Filali hace un balance positivo de la reforma del régimen cambiario, basada en una flexibilidad gradual, e invita a las empresas a proteger mejor su exposición al riesgo de cambio. La evolución del dírham durante los próximos meses dependerá, no obstante, de las decisiones de los principales bancos centrales, de los precios de las materias primas y del contexto geopolítico.

Le360. El dírham ha perdido valor frente al euro y el dólar. ¿Cómo se determina concretamente su cotización?

Mohamed Filali. Para entender este movimiento, debemos remontarnos al régimen cambiario marroquí. El dírham está vinculado a una cesta compuesta en un 60% por euros y en un 40% por dólares. En torno al valor fijado por esta cesta, puede fluctuar dentro de una banda del ±5%, en función de la oferta y la demanda de divisas en el mercado cambiario nacional.

Su cotización depende, por tanto, de dos componentes. El primero es la paridad entre el euro y el dólar, que determina el valor de la cesta y constituye un factor externo sobre el que Marruecos no tiene capacidad de actuación. El segundo es la posición del dírham dentro de su banda de fluctuación, que refleja el equilibrio entre las entradas y salidas de divisas. Este último es un factor interno. La reciente caída del dírham responde a la combinación de ambos elementos.

Comencemos por el factor interno. ¿Qué ha ocurrido en el mercado nacional?

Es el factor más determinante. Durante el verano, el dírham se situaba alrededor de un 3% por debajo del tipo central de la cesta de referencia, dentro de la banda de fluctuación autorizada. Esta posición se vio favorecida por las remesas de los marroquíes residentes en el extranjero y los ingresos turísticos.

Desde el inicio del curso, este efecto estacional ha ido desapareciendo, mientras que el aumento de los precios internacionales de las materias primas, entre otros factores, ha incrementado la demanda de divisas por parte de los importadores. Actualmente, el dírham se sitúa cerca de un 3% por encima del tipo central. A este movimiento interno se ha sumado un factor externo, la fortaleza del dólar.

¿Por qué se ha fortalecido tanto el dólar?

El euro ha pasado del máximo de 1,1680 dólares alcanzado este verano a los 1,1242 actuales, lo que representa una caída del 3,75%. Esta evolución responde principalmente a tres factores.

En primer lugar, la diferencia entre las políticas monetarias. La Reserva Federal mantiene una orientación más restrictiva que el Banco Central Europeo, con un diferencial de tipos de interés de aproximadamente 1,5 puntos a favor del dólar.

En segundo lugar, el aumento de los rendimientos estadounidenses, que refuerza el atractivo de los activos denominados en dólares. Por último, las tensiones geopolíticas consolidan el papel del dólar como valor refugio durante los periodos de incertidumbre. Este movimiento no afecta al dírham de la misma manera frente a ambas monedas.

¿Por eso la caída es más pronunciada frente al dólar?

Exactamente. Frente al dólar se acumulan ambos efectos, lo que acentúa la depreciación del dírham. Frente al euro, en cambio, la caída de la moneda europea compensa parcialmente el factor interno, ya que reduce el valor de la cesta expresado en euros. El retroceso es, por tanto, mucho más moderado.

¿Qué consecuencias tiene esta evolución para la economía?

Tiene dos tipos de efectos que se compensan parcialmente. Para los importadores, las compras en divisas se encarecen, especialmente las realizadas en dólares, moneda en la que se facturan la energía y numerosas materias primas. Una parte de este sobrecoste puede trasladarse a los precios. Su magnitud dependerá de cuánto dure este movimiento y de la evolución de los precios internacionales.

Para los exportadores, el sector turístico y los marroquíes residentes en el extranjero, un dírham más débil mejora la competitividad de los precios y aumenta el contravalor en dírhams de los ingresos obtenidos en divisas.

Ambos efectos forman parte de un mecanismo natural de ajuste que contribuye progresivamente a reequilibrar la oferta y la demanda de divisas. Esa es precisamente la función de un régimen cambiario más flexible.

¿Hay motivos para preocuparse?

No, y quiero subrayarlo. Este movimiento demuestra, por el contrario, el buen funcionamiento del régimen cambiario. La banda de fluctuación fue concebida para absorber este tipo de ajustes y el dírham todavía dispone de un margen cómodo.

El límite del ±5% es, además, uno de los puntos fuertes del sistema, pues garantiza que las fluctuaciones permanezcan dentro de un marco controlado. Bank Al-Maghrib dispone de todas las herramientas necesarias para garantizar el buen funcionamiento del mercado. No me corresponde anticipar sus decisiones, pero el marco es claro, creíble y conocido por todos los operadores.

La experiencia lo confirma. El mercado ya ha atravesado episodios mucho más intensos, como la crisis sanitaria de 2020 y, posteriormente, el impacto inflacionista y la fuerte apreciación del dólar en 2022. En todos los casos, fueron absorbidos de forma ordenada.

¿Qué balance hace de la reforma del régimen cambiario?

El balance es claramente positivo. La reforma se ha aplicado con éxito, especialmente gracias al método elegido por Bank Al-Maghrib, basado en un enfoque gradual, prudente, ordenado y concertado.

La ampliación de la banda se llevó a cabo de manera controlada, al pasar del ±0,3% al ±2,5% en enero de 2018 y posteriormente al ±5% en marzo de 2020. Cada etapa se inició en condiciones favorables.

El mercado también ha ganado profundidad. El mercado interbancario ha alcanzado una mayor madurez y los bancos desempeñan plenamente su función como creadores de mercado.

La credibilidad también se ha reforzado. El banco central dispone de un marco claro, reservas de divisas adecuadas y una comunicación transparente y comprensible.

Además, las empresas están mejor preparadas y se ha extendido considerablemente la cultura de cobertura frente al riesgo de cambio. El dírham desempeña ahora su función de amortiguador ante las perturbaciones externas, al tiempo que permanece dentro de un marco controlado. Esta mayor flexibilidad implica, sin embargo, una mayor responsabilidad de las empresas en la gestión de su exposición cambiaria.

¿Qué recomienda a las empresas expuestas al riesgo de cambio?

El objetivo no es adivinar la evolución de las cotizaciones, sino garantizar los costes y los márgenes. El mercado marroquí ofrece actualmente instrumentos adaptados.

Entre ellos figura el contrato de cambio a plazo, que permite fijar desde hoy el tipo de una operación futura. También están las opciones sobre divisas, que protegen frente a una evolución desfavorable de los tipos de cambio y, al mismo tiempo, permiten beneficiarse de una evolución favorable.

Otra posibilidad es ejecutar las operaciones de manera progresiva para distribuir el riesgo asociado al momento elegido. Estas precauciones son todavía más importantes ante la incertidumbre de las perspectivas internacionales.

¿Cómo prevé la evolución del dírham durante los próximos meses?

Resulta difícil realizar una previsión con certeza, pues los factores externos continúan siendo inciertos. Serán determinantes varios elementos, como las decisiones de la Reserva Federal estadounidense y del Banco Central Europeo previstas para finales de octubre, la evolución de los precios de las materias primas y el contexto geopolítico.

Sin embargo, hay un aspecto que me permite mantener la tranquilidad. Marruecos dispone de un marco cambiario sólido, un banco central creíble y un mercado que ha demostrado su eficacia. Sean cuales sean los episodios de volatilidad que puedan producirse, la experiencia demuestra que contamos con las herramientas necesarias para gestionarlos.

Por Wadie El Mouden
El 12/10/2026 a las 15h02