Inicialmente inmóvil al escuchar el veredicto, el cantante, que siempre negó la violación, rompió después a llorar en brazos de su esposa, quien multiplicó los gestos y palabras de apoyo en árabe, inglés y francés.
El artista comparecía en libertad en este proceso y el tribunal no dictó una orden de ingreso inmediato en prisión, al considerar que, tras pasar tres meses en detención provisional en 2018, siempre había respetado las condiciones de su control judicial.
La fiscalía había solicitado diez años de prisión criminal contra el cantante, de 41 años. También fue condenado a pagar a la joven 30.000 euros por daños y perjuicios y 5.000 euros en concepto de gastos de abogado.
