Marruecos se afianza más que nunca como un socio estratégico prioritario en la hoja de ruta de Washington para África. En su intervención ante la Cámara Alta estadounidense, el general Dagvin Anderson, comandante de AFRICOM, elogió la solidez de este vínculo y destacó su papel determinante en la arquitectura de seguridad continental y la lucha antiterrorista.
«Marruecos no es solo un socio, es un pilar». Con estas palabras, el general Anderson sintetizó la relevancia que Rabat ha cobrado para la Casa Blanca. En un informe escrito remitido al Comité de Servicios Armados del Senado, el general ensalzó la figura de un aliado clave que acoge el ejercicio African Lion desde hace veintiún años e invierte en centros de excelencia donde forma a otros cuadros militares africanos. Este reconocimiento da continuidad a la posición de Estados Unidos, que desde 2020 reconoce oficialmente la soberanía marroquí sobre el Sahara, lo que ha consolidado una etapa de colaboración sin precedentes entre ambas naciones.
Las maniobras African Lion, que se celebran anualmente en Marruecos, representan la columna vertebral de esta cooperación. Según Anderson, este despliegue multinacional funciona como una plataforma para estrechar lazos y fomentar la innovación tecnológica. Estos ejercicios permiten a las fuerzas estadounidenses y a sus aliados operar en enclaves estratégicos, situados en el noroeste de África, y probar capacidades avanzadas en entornos idóneos. El general precisó además que estas maniobras impulsan la autonomía operativa de las naciones africanas al reforzar la capacitación de sus ejércitos locales.
El responsable de AFRICOM expresó su gratitud hacia sus aliados y socios, mencionando especialmente a Marruecos por su capacidad de movilización en los momentos de mayor necesidad.
África, «epicentro del terrorismo mundial»
Este reconocimiento coincide con un momento en el que África se posiciona como un nexo estratégico para el comercio y la seguridad global. Situado entre el Atlántico y el Indo-Pacífico, el continente es un proveedor vital de minerales esenciales para la industria de defensa. Anderson recordó además que la región alberga a doce de las veinte economías con mayor crecimiento del planeta.
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No obstante, esta pujante región afronta retos de gran envergadura. Se estima que para 2050 un tercio de la población mundial en edad laboral será africana, aunque actualmente el continente es el «epicentro del terrorismo global». El general advirtió de que los líderes del Estado Islámico y el motor económico de Al Qaeda se encuentran en África, y ambos grupos mantienen la firme intención de atentar contra territorio estadounidense. Asimismo, alertó sobre la inquietante conexión entre Al Qaeda, Al Shabaab y los rebeldes hutíes respaldados por Irán, señalando que existe una mayor coordinación entre organizaciones que antes operaban de forma aislada.
Ante estas amenazas, AFRICOM apuesta por colaborar con países comprometidos y con capacidad de acción. Anderson puso especial énfasis en la importancia de las operaciones en el entorno de la información, fundamentales para contrarrestar manipulaciones externas y fortalecer la resiliencia de sus socios. Al difundir información veraz y dotar a las naciones africanas de herramientas para defender sus intereses, se sientan las bases de una estabilidad duradera en todo el continente.
Para el mando estadounidense, África atraviesa un punto de inflexión donde el terrorismo, las influencias nocivas y la competencia económica exigen un compromiso permanente. El mando militar aborda estos desafíos mediante una combinación de operaciones tradicionales, innovación y diplomacia de defensa. El general Anderson concluyó señalando que, mediante este enfoque multidimensional, logran ampliar su impacto y alcanzar objetivos estratégicos, recordando que la estabilidad africana es indissociable de la seguridad global.
