La Embajada de Marruecos en Washington rinde homenaje a la escena artística nacional a través de la publicación de una obra y de la exposición «Arte marroquí: hilos del pasado, visiones de hoy». Se trata de una iniciativa que ilustra la vitalidad de la creación marroquí y su papel creciente en la diplomacia cultural entre Marruecos y Estados Unidos.
Con motivo de esta publicación, el martes por la noche se organizó en la sede de la embajada del Reino en Washington una exposición de estas obras de arte, en presencia de un nutrido grupo de invitados compuesto por actores del ámbito cultural y artístico, diplomáticos, representantes de instituciones internacionales, miembros de la comunidad francófona y figuras de la sociedad civil.
Reuniendo a figuras pioneras de la modernidad artística marroquí como Chaïbia Talal, Hassan El Glaoui, Farid Belkahia, Mohamed Melehi, Karim Bennani, Miloud Labied y Malika Agueznay, esta selección de obras, de gran diversidad estilística y técnica, ofrece al público un panorama revelador de la dinámica de la creación marroquí. Una creación que se despliega en la encrucijada de los legados, entre memoria e invención.
También forman parte de la muestra obras de Noureddine Daifallah, Khalid El Bekay y Noureddine Chater, junto a artistas contemporáneos como Aziz Kibari, Ahmed Ben Ismail, Hamid Lagder, Mohamed Cherkaoui Sellami, Touria Licer, Zouhair Chihad, Iman Masrour, Rachid Fassih, Ibrahim Hamami y Noureddine Tabete.
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Durante su intervención en este acto, que coincide con la conmemoración de los 250 años de relaciones entre Marruecos y Estados Unidos, el embajador de Marruecos en Estados Unidos, Youssef Amrani, recordó el papel fundamental de la diplomacia cultural en el acercamiento entre las naciones, subrayando que el arte representa «un lenguaje universal capaz de trascender las fronteras, despertar emociones compartidas y alimentar un diálogo auténtico entre las culturas».
A este respecto, puso de relieve «la singular capacidad de la escena artística marroquí para armonizar tradición y modernidad, fiel reflejo de la pluralidad cultural y de la riqueza patrimonial del Reino».
Por su parte, Albert Ramdin, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), con sede en Washington, saludó esta iniciativa como una valiosa palanca de acercamiento entre las Américas y África, al tiempo que rindió homenaje a una identidad marroquí que describió como una alianza indestructible entre tradición y contemporaneidad.
Abogando por un refuerzo de los intercambios culturales como instrumentos de paz e inclusión, Albert Ramdin expresó su deseo de que este evento inspire nuevas colaboraciones y consolide una cooperación interregional duradera.
Con esta doble iniciativa, la Embajada de Marruecos en Washington reafirmó el lugar central que ocupa el arte en el corazón de la diplomacia cultural. Una iniciativa que da muestra del firme compromiso del Reino de compartir su patrimonio artístico con el mundo y de hacer de la creatividad contemporánea un instrumento vivo de cooperación internacional.
