Ante la proximidad de las citas electorales, algunos políticos parecen dispuestos a todo para ganar presencia mediática. Es el espectáculo ofrecido por Mohamed Ouzzine, secretario general del Movimiento Popular (MP), quien lanzó graves acusaciones al asegurar que su partido estaría siendo objeto de escuchas telefónicas e intentos de piratería informática organizados por misteriosos adversarios.
Durante una reunión del partido celebrada el domingo en Berrechid para apoyar al candidato Yassine Saadi, Ouzzine optó por presentarse como víctima. Al referirse a supuestos «ataques» en forma de intromisiones en la vida privada, el dirigente del MP acusó a sus detractores de actuar con «mediocridad» y «frivolidad». Una pirueta verbal conveniente, pero acompañada, sobre todo, de graves acusaciones con posibles implicaciones penales.
Ante la gravedad de estas afirmaciones, formuladas públicamente, la Fiscalía General no permaneció impasible. El fiscal general del Rey ante el Tribunal de Apelación de Casablanca anunció la apertura oficial de una investigación judicial, encomendada a la Brigada Nacional de la Policía Judicial (BNPJ). El objetivo es comprobar la veracidad de las acusaciones y extraer las consecuencias jurídicas correspondientes.
«El fiscal general del Rey ante el Tribunal de Apelación de Casablanca informa a la opinión pública de que, tras la difusión en las redes sociales de un vídeo sobre una intervención del secretario general de un partido político, en la que afirma que su formación está siendo objeto de diversas actuaciones, entre ellas escuchas telefónicas», señala un comunicado de la Fiscalía General.
«En el ejercicio de las competencias que le atribuye la ley para velar por su correcta aplicación y garantizar el buen desarrollo del proceso electoral, esta Fiscalía ha ordenado la apertura de una investigación judicial, encomendada a la Brigada Nacional de la Policía Judicial (BNPJ), con el fin de comprobar la veracidad de dichas afirmaciones y adoptar las medidas legales pertinentes a la luz de los resultados de las pesquisas», prosigue el comunicado.
Este nuevo escándalo apenas sorprende. Fiel a sí mismo, Mohamed Ouzzine es ya conocido por sus intervenciones teatrales, alejadas de las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos. Sin embargo, esta vez, el habitual protagonista de polémicas, que ahora intenta corregir su desliz arremetiendo especialmente contra la prensa, deberá aportar pruebas concretas ante la Justicia para respaldar sus afirmaciones, lejos de las proclamas de los mítines.
