La Universidad Sultan Moulay Slimane (USMS) de Beni Mellal destacó en la 15.ª edición del programa «Universidad en prisión», organizada este año en torno al tema de las penas alternativas y el desafío de una reinserción eficaz. Representada por su presidente interino, Khalid Mehdi, la institución defendió este miércoles 25 de marzo, en la prisión local de Beni Mellal, una reforma que va más allá del ámbito estrictamente judicial y que exige también respuestas académicas, sociales y territoriales.
Según el presidente de la USMS, se trata hoy de convertir a la universidad marroquí en un espacio de reflexión y acción sobre las políticas públicas, transformando la prisión en un lugar de debate y de producción de conocimiento sobre las penas alternativas, con la implicación de doctorandos, investigadores, reclusos y administración penitenciaria. Un papel de expertise llamado a formular propuestas, evaluar los procesos de reinserción, formar a los detenidos para su regreso a la vida activa y contribuir a construir redes de apoyo territoriales. Porque una pena alternativa no depende únicamente de un texto legal, sino de todo un ecosistema: seguimiento, acompañamiento, observación, partenariados y capacidad para documentar sus efectos sobre la reinserción. Es precisamente ahí donde la USMS, a escala de Beni Mellal, propone encontrar una utilidad concreta.
El contexto refuerza el alcance de esta iniciativa pionera. Entrada en vigor el 22 de agosto de 2025, la ley 43.22 abrió la vía a medidas destinadas a sustituir, en determinados delitos, la pena de prisión por sanciones no privativas de libertad. El objetivo declarado es doble: reducir la presión sobre los establecimientos penitenciarios y recentrar la pena en la enmienda y la reinserción. El debate, por tanto, ya no es teórico. Se centra ahora en las condiciones reales de aplicación de la reforma, su coherencia y su capacidad para producir efectos concretos.
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Los primeros balances muestran, además, que la reforma ha entrado ya en su fase de rodaje. A 21 de enero de 2026, los tribunales habían dictado 1.138 sentencias relativas a 1.217 penas alternativas, mientras que se habían emitido 868 decisiones de ejecución. En otras palabras, el proceso avanza, pero sigue enfrentándose a una cuestión central: cómo transformar una innovación legislativa en una práctica judicial estable y creíble.
En este sentido, la universidad puede contribuir a generar los conocimientos necesarios para esa aplicación, acercar los ámbitos judicial, administrativo y social, y ayudar a documentar los efectos reales de la reforma sobre la reinserción. Para una universidad como la USMS, arraigada en su territorio, ello supone participar en una reforma pública no como mera observadora, sino como un recurso activo.
La sesión inaugural de este evento, organizado bajo el Alto Patrocinio del rey Mohammed VI, reunió al gobernador de la región de Beni Mellal-Jenifra, a representantes del poder judicial, a los presidentes de los consejos científicos locales y regionales, a representantes del Consejo Nacional de Derechos Humanos, a responsables de seguridad, así como a profesores e investigadores.
