Chefchaouen: ¿por qué fascina tanto a los turistas extranjeros?

بين شلالات «رأس الماء» وهدوء المدينة الزرقاء.. ما الذي يبحث عنه السياح الأجانب في شفشاون؟

La plaza Outa El Hammam, en Chefchaouen. (S. Kadry/Le360)

El 21/04/2026 a las 09h15

VídeoCada fin de semana de primavera, cientos de visitantes extranjeros convergen en la ciudad azul del norte de Marruecos. Españoles, alemanes, italianos, franceses, mexicanos o malasios comparten una misma fascinación por sus callejuelas teñidas de azul y las cascadas de Ras El Ma. Le360 ha salido a su encuentro.

Sus calles empedradas bañadas en tonos azules, las cascadas de Ras El Ma y una medina bien conservada convierten a Chefchaouen en un lugar fuera del tiempo que atrae, temporada tras temporada, a viajeros de todos los continentes. Esta primavera, la afluencia es especialmente intensa: autobuses turísticos, mochileros, familias marroquíes y grupos internacionales se cruzan en los zocos y en la plaza Outa El Hammam, reflejo de un entusiasmo que no decae.

La naturaleza envolvente y la atmósfera singular de la ciudad han sido suficientes para convencer a muchos visitantes. «La magia de los paisajes y el ambiente de la ciudad antigua fueron mi principal motivación. No lo dudé ni un segundo», explica Belijika, llegada desde México, que añade haber viajado sola sin sentirse en ningún momento insegura: «Me he sentido acogida por todo el mundo. Solo puedo dar las gracias y animar a venir».

No es la única que sucumbe al encanto de Chefchaouen. Le360 ha recogido las impresiones de turistas de todo el mundo sobre lo que les ha atraído hasta la ciudad azul.

Españoles, alemanes, franceses, italianos y malasios coinciden en su admiración, especialmente por la medina, cuyas tonalidades azules constituyen el principal atractivo. Manila, visitante española, lo resume con una sonrisa: «Llevo una semana en Marruecos y lo he disfrutado muchísimo. Hoy, en Chefchaouen, es el broche final, es absolutamente precioso».

Las cascadas de Ras El Ma y el azul omnipresente en las fachadas aparecen como el denominador común entre la mayoría de los visitantes. Malina, turista alemana que visita la ciudad por primera vez, apenas encuentra palabras: «Todo es mágico aquí, no sé cómo explicarlo… parece un cuadro».

Más allá de los colores, otros factores fidelizan a los visitantes: el murmullo del agua, la tranquilidad, la calidez de la acogida y la riqueza de la gastronomía local. Stella, francesa habituada a viajar a Marruecos, reconoce que nunca había estado en Chefchaouen: «Llevo varios años viniendo, pero solo había estado en Marrakech. Chefchaouen es una sorpresa totalmente distinta: la arquitectura, la historia… no te lo esperas». También destaca la vitalidad del artesanado local: «Se ve a la gente pintando recuerdos en la calle», comenta, impresionada por esa dimensión humana y creativa.

Yasmine, turista italiana que viaja en familia, comparte el mismo entusiasmo y ya piensa en volver: «Es mi primera vez, pero seguro que no la última. Volveré con mis amigas. Y además, que haya tantos turistas también es positivo: conoces gente de todas partes, es una experiencia en sí misma».

Impulsada por esta creciente afluencia, Chefchaouen se consolida como uno de los destinos más demandados del país. Cada fin de semana, decenas de autobuses y vehículos turísticos llegan a la plaza Outa El Hammam y a Ras El Ma, reforzando el estatus de la ciudad azul como parada imprescindible para viajeros de todo el mundo.

Por Said Kadry
El 21/04/2026 a las 09h15