Demografía. Así será Marruecos en 2060, según el HCP

(Foto de archivo)

El 13/07/2026 a las 09h49

Más urbano, menos joven, más envejecido... Así será Marruecos dentro de 34 años, según las últimas proyecciones del Alto Comisionado para la Planificación (HCP).

El Alto Comisionado para la Planificación (HCP) ha publicado sus proyecciones demográficas para Marruecos durante el periodo 2024-2060. El estudio se basa en varios escenarios de evolución de la fecundidad, la mortalidad y las migraciones.

Según el escenario medio, denominado tendencial, la población pasaría de 36,8 millones de habitantes en 2024 a 43,3 millones en 2060, lo que supone un aumento del 17,8% en 36 años. Esto equivale a un incremento medio de la población de 182.000 habitantes.

Las proyecciones muestran así que la tasa de crecimiento anual de la población, estimada en un 0,7% en 2024, disminuiría progresivamente hasta acercarse a cero de aquí a 2060. Marruecos entraría de este modo en una fase de casi estancamiento demográfico, después de décadas de crecimiento continuo.

La población urbana continuaría creciendo hasta alcanzar cerca de 32,5 millones de personas en 2060, es decir, aproximadamente tres cuartas partes de la población total del Reino. La población rural seguiría la trayectoria contraria y disminuiría hasta situarse en torno a los 10,8 millones de habitantes. El HCP señala que «esta evolución acentuará los desafíos relacionados con la urbanización» y reclama políticas públicas adaptadas en materia de vivienda, infraestructuras y servicios sociales, con el fin de limitar los desequilibrios territoriales.

La institución insiste también en la necesidad de reforzar el desarrollo rural para mejorar las condiciones de vida, favorecer que la población permanezca en sus territorios, especialmente los jóvenes, y poner en valor los recursos locales, con el objetivo de preservar el equilibrio social y territorial del país.

¿Menos nacimientos, menos alumnos de aquí a 2060?

La caída prevista de la fecundidad provocaría una reducción significativa del número de integrantes de las generaciones más jóvenes. La población en edad preescolar, de entre 4 y 5 años, disminuiría un 23,8%, pasando de 1,25 millones en 2024 a 0,96 millones en 2060. Los niños en edad de cursar la enseñanza primaria, de entre 6 y 11 años, disminuirían un 27%, de 4,16 millones a 3,04 millones.

Del mismo modo, el primer ciclo de la enseñanza fundamental, correspondiente a los jóvenes de entre 12 y 14 años, perdería un 22,9% de sus efectivos, al pasar de 2,08 millones a 1,61 millones. El grupo de 15 a 17 años, que reúne tanto a jóvenes que se incorporan precozmente al mercado laboral como a alumnos de secundaria, según indica el HCP, vería reducirse su número un 11,4%, de 1,85 millones a 1,64 millones.

El HCP considera esta evolución una oportunidad para las políticas educativas. La reducción del número de alumnos potenciales permitiría reorientar los recursos, hasta ahora movilizados para absorber una demanda creciente, hacia la mejora de la calidad y del rendimiento del sistema educativo y de formación. Una menor presión para construir nuevas aulas podría traducirse así en una mayor inversión en el acompañamiento pedagógico y en los contenidos educativos.

Por su parte, la población en edad de trabajar, comprendida entre los 15 y los 59 años, continuaría creciendo, al pasar de 22,08 millones en 2024 a cerca de 24,96 millones en 2060, lo que supone un aumento del 13,1%, equivalente a un incremento medio anual de unas 80.190 personas. Sin embargo, esta progresión estaría distribuida de manera muy desigual según el lugar de residencia.

En las ciudades, impulsada por el éxodo rural, esta población pasaría de 14,2 a 19,1 millones de personas, un aumento del 34,4%. En el medio rural, por el contrario, caería de 7,9 a 5,9 millones, un descenso del 25,4%. El HCP advierte de que «esta dinámica ejercerá una presión creciente sobre el mercado laboral», especialmente en las ciudades, que deberán absorber una mano de obra procedente del campo.

Los jóvenes de entre 18 y 24 años, principales nuevos integrantes del mercado laboral, verían reducirse ligeramente su número en un 3,1% a escala nacional, de 3,89 a 3,77 millones, aunque con una trayectoria irregular, alternando aumentos y descensos bajo el efecto de los movimientos migratorios.

En las ciudades, este grupo de edad aumentaría un 11,3%, de 2,47 a 2,75 millones, mientras que en el medio rural caería un 28,3%, de 1,42 a 1,01 millones. La población próxima a la jubilación, de entre 50 y 59 años, registraría, por el contrario, un fuerte aumento del 44,9% a escala nacional, pasando de 3,74 a 5,42 millones, impulsada por un incremento del 76,6% en las zonas urbanas, frente a una disminución del 17,4% en el medio rural.

Este aumento de la población activa se produciría antes de que los efectos del envejecimiento se hagan sentir plenamente en el mercado laboral. Según estas proyecciones, Marruecos dispone así de una ventana de oportunidad durante la cual la población en edad de trabajar continúa creciendo más rápidamente que los grupos de edad dependientes, ya sean jóvenes o personas mayores. Este periodo transitorio se irá cerrando progresivamente a medida que aumente el peso de los mayores de 60 años en la estructura de edad de la población, lo que hace aún más crucial la manera en que el país aproveche esta mano de obra disponible antes de que se acelere el envejecimiento.

Una cuarta parte de la población tendrá 60 años o más

El número de personas de 60 años o más pasaría de 5 millones en 2024 a 10,9 millones en 2060, con un ritmo medio de crecimiento anual del 2,2%. Representarían entonces el 25,2% de la población total, frente al 13,6% en 2024, el 9,4% en 2014 y apenas el 8% en 2004, lo que supone que su peso demográfico se triplicará en poco más de cincuenta años. Este aumento sería especialmente pronunciado en las zonas urbanas, donde su número se multiplicaría por 2,5, de 3,18 a 8,06 millones, frente a una multiplicación por 1,6 en el medio rural, de 1,81 a 2,83 millones.

El HCP explica esta diferencia por la combinación de dos factores. Por un lado, las migraciones internas contribuyen al envejecimiento del medio urbano, ya que las personas en edad de trabajar se instalan en las ciudades y generalmente permanecen allí durante el resto de su vida. Por otro, una sobremortalidad más acusada afecta al medio rural, lo que frena el aumento del número de personas mayores en el campo.

El grupo de personas de 70 años o más experimentaría una evolución aún más pronunciada. Su número se triplicaría, pasando de 2,06 millones en 2024 a 6,3 millones en 2060, lo que supone un aumento medio anual de unas 118.000 personas. En las ciudades, el número de personas de 70 años o más aumentaría un 256%, de 1,25 a 4,44 millones, frente a un incremento más moderado en el medio rural, de 0,81 a 1,86 millones.

El HCP vincula esta dinámica con el descenso de la fecundidad iniciado en 1975, año que marca el comienzo de la transición demográfica marroquí, pero también con la magnitud de la reducción de la mortalidad y, en menor medida, con los flujos migratorios. Las generaciones nacidas a partir de 1975 alcanzarán la vejez a partir de 2035, lo que acelerará mecánicamente el ritmo del envejecimiento durante las décadas siguientes.

Políticas públicas que deben anticiparse desde ahora

La institución subraya que esta aceleración del envejecimiento provocará un aumento de la tasa de dependencia, es decir, del número de personas mayores o jóvenes dependientes en relación con la población en edad de trabajar. Esta evolución planteará importantes desafíos, especialmente en materia de financiación de las pensiones, atención sanitaria de una población más envejecida y mantenimiento de las solidaridades familiares e intergeneracionales, en un contexto en el que el éxodo rural y la urbanización tienden a debilitar los vínculos tradicionales de solidaridad entre generaciones.

El HCP considera que «el envejecimiento demográfico se impone como una tendencia estructural y duradera», independientemente del escenario considerado. Para la institución, esta transformación exige anticipar desde ahora las políticas públicas, ya sea en materia de educación, empleo, ordenación del territorio o protección social, para acompañar a un Marruecos cuya población crecerá menos, pero envejecerá más rápidamente.

Por Hajar Kharroubi
El 13/07/2026 a las 09h49