El mercado de pieles de cordero de Casablanca: un negocio en mutación

El 28/05/2026 a las 09h00

VídeoEntre los puestos de un mercado de Casablanca, los vendedores de pieles de cordero relatan la realidad de un oficio centenario que resiste al paso del tiempo, pero que se tambalea bajo el peso de la crisis. Este sector artesanal, que abastece durante todo el año a los tintoreros de Fès, Marrakech y Agadir, no ha logrado levantar cabeza desde la pandemia de Covid-19. En la actualidad, las pieles escasean y su preocupante pérdida de calidad hace saltar las alarmas.

En el corazón de Casablanca, un mercado dedicado exclusivamente a la venta de pieles de cordero mantiene viva una tradición artesanal que sustenta a una estructura económica histórica. Al contrario de lo que suele pensarse, los comerciantes instalados en este espacio no limitan su actividad a las festividades religiosas, sino que las ventas se prolongan a lo largo de todo el año.

Estas pieles, recolectadas en Casablanca, se trasladan principalmente a Fès, donde los tintoreros las transforman en productos manufacturados como cinturones de cuero, sandalias y bolsos. Este saber hacer artesanal no es exclusivo de la capital espiritual de Marruecos, ya que las ciudades de Marrakech y Agadir también albergan talleres muy activos en este mismo sector.

Sin embargo, el mercado atraviesa una situación compleja. Varios comerciantes coinciden en que, desde la crisis del Covid-19, el volumen de negocio ha sufrido una notable caída y la producción no ha vuelto a recuperar los niveles previos a la pandemia. Este año, los puestos del mercado de Casablanca exhiben una mercancía escasa. Los vendedores señalan que las pieles disponibles actualmente son especialmente finas, una característica que compromete seriamente su salida al mercado.

Los tintoreros de Dar Debbagh, en Fès, son conocidos por su estricta exigencia respecto a la calidad de la materia prima. Ante el grosor actual de las pieles, los propios vendedores consideran poco probable que estos artesanos acepten adquirirlas. Esta situación evidencia la extrema fragilidad de un sector atrapado entre las secuelas económicas de la crisis sanitaria y el deterioro de la calidad del producto disponible en el mercado.

Por Qods Chabâa y Adil Gadrouz
El 28/05/2026 a las 09h00