En la práctica de las más de cien mezquitas de Andalucía, las mujeres no tienen permitida la entrada o, en el mejor de los casos, acceden a espacios secundarios o con condiciones poco dignas para el rezo, según publica La Gaceta y que saca a la luz El Diario de Sevilla. Esta situación ha generado un fuerte debate al considerarse una forma de discriminación que no se observa con la misma intensidad en otros templos religiosos.
Los defensores de la inclusión señalan que apartar a las mujeres a funciones o impedir su acceso a las mezquitas contradice principios de igualdad de género y libertad religiosa, alimentando el debate y el discurso donde mezclan religión con discriminación social.
Leer también : Omar El Hilali acusa a Rafa Mir de insultos racistas y se activa el protocolo antirracismo
Aunque existen normas tradicionales sobre el uso del velo y el rol de género en algunos espacios, sin embargo, la realidad se puede contemplar en Marruecos, donde no existe un veto generalizado que excluya a las mujeres de casi todas las mezquitas, este género suele participar activamente en la vida religiosa.
Algunos colectivos y expertas han señalado que este veto en Andalucía no solo afecta la libertad de culto que recoge la constitución española, sino que forma parte de un patrón discriminatorio de exclusión y de estereotipos hacia las mujeres musulmanas, que enfrentan tanto barreras sociales como religiosas en vida pública. Ya luchan por no ser discriminadas en su vestimenta, etnia, religión.... y para colmo, ahora en el ejercicio de su religión.
