Entre bastidores de la visita del alcalde Zohran Mamdani a Dar Lbahja, escaparate de la cocina marroquí en Nueva York

El alcalde Zohran Mamdani degustando las especialidades de Dar Lbahja, el 21 de diciembre de 2025.

El 20/06/2026 a las 16h00

En Nueva York, la cocina marroquí recibió un inesperado impulso el domingo 21 de diciembre de 2025, la noche del partido inaugural de la Copa Africana de Naciones (CAN) que enfrentaba a Marruecos contra las Comoras. Ese día, en Astoria (Queens), el restaurante Dar Lbahja —fundado por Touria Lamtahef, originaria de Marrakech— acogió una visita tan discreta como excepcional. La del alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, él mismo vecino de Queens y gran conocedor de este barrio cosmopolita donde las culturas se cruzan a diario. Desde el propio lugar, en la 30.ª avenida de Astoria, Touria Lamtahef relata a Le360 los entresijos de aquella noche memorable.

Todo comenzó la víspera del evento. «Representantes de la alcaldía vinieron a inspeccionar el local y a tomar fotos, sin confirmar nada», recuerda Touria Lamtahef. En ese momento solo se contemplaba una posibilidad: una potencial visita del alcalde Zohran Mamdani durante unos minutos para sumergirse en el ambiente de los aficionados marroquíes reunidos para el partido.

No fue sino hasta altas horas de la noche, cerca de las 22:00, cuando llegó la confirmación oficial. Dar Lbahja fue finalmente el elegido entre varios establecimientos neoyorquinos. «Buscaban un lugar donde los partidos se vivieran con total intensidad, con un ambiente festivo y auténtico. Nosotros estamos acostumbrados a organizar este tipo de veladas en torno al fútbol», explica la fundadora.

El margen de tiempo era muy ajustado. «Casi no tuve tiempo de prepararme. Al día siguiente llegué muy temprano para ultimar los detalles», relata. Inicialmente, la visita estaba prevista para durar apenas unos diez minutos en torno a un té marroquí.

Poco antes de la llegada del alcalde, su asistente hizo un pedido para el equipo que lo acompañaba: lentejas, cuscús, tajine de carne con ciruelas pasas y té a la menta. «Al principio, esos platos eran solo para el personal. El alcalde, por su parte, solo iba a tomar un té», precisa Touria.

Sin embargo, a su llegada, Zohran Mamdani se dejó seducir rápidamente por los sabores marroquíes. «Empezó probando algunos platos y al final se sentó a la mesa con su equipo. Se mostró muy sencillo y espontáneo», comparte. Desde la pastela hasta el tajine de carne con ciruelas pasas —el cual disfrutó especialmente hasta el último bocado—, el alcalde descubrió la riqueza de la gastronomia marroquí en un ambiente de convivencia y calidez.

Cautivado tanto por la comida como por la atmósfera, prolongó su visita mucho más allá de los diez minutos previstos. «Al final se quedó toda la primera parte. Incluso quería ver el resto del partido», sonríe la restauradora.

No obstante, el ambiente festivo no tardó en llamar la atención. Los clientes, sorprendidos por la inesperada presencia, empezaron a hacer fotos y a transmitir videos en directo en las redes sociales. En cuestión de minutos, la noticia se difundió por la ciudad. «El restaurante se llenó por completo», recuerda Touria.

Ante la gran afluencia de público, los equipos de seguridad intervinieron y pidieron al alcalde que abandonara el lugar. «La situación se había vuelto complicada de gestionar. Prefirieron acortar la visita por razones de seguridad», explica. Con todo, el alcalde permaneció hasta el final del primer tiempo.

En el momento de la marcha, un último gesto conmovió a la dueña del local. A pesar de que el equipo de Dar Lbahja quería invitarle a la comida, el alcalde insistió en abonar la cuenta. «Su asistente regresó tras su partida. Nosotros queríamos ofrecerles esta recepción, pero él se empeñó en pagar. Incluso conservo el cheque. También dejó propina», confiesa.

Para Touria Lamtahef, esta visita va más allá de la simple anécdota. Representa un reconocimiento al impacto y proyección de la cocina marroquí en Nueva York. «Es un gran orgullo para mí, pero también para toda la comunidad marroquí de aquí», concluye.

El resto de la historia ya se conoce, o mejor dicho, se está escribiendo ahora mismo. Abierto hace apenas 16 meses, el restaurante ha experimentado un ascenso meteórico, llegando a figurar el pasado mes de mayo entre los 100 mejores establecimientos de la ciudad de Nueva York según el New York Times; una distinción de enorme relevancia en una metrópolis que cuenta con más de 17.000 restaurantes, de los cuales más de 6.000 se encuentran solo en Manhattan.

Y el entusiasmo no decae; al contrario. Con motivo de la Copa del Mundo, la afluencia ha subido un peldaño más. En Astoria, varios residentes marroquíes comentan haber coincidido en numerosas ocasiones con compatriotas llegados desde otros estados norteamericanos, atraídos por una única promesa: reencontrarse, durante una comida, con los sabores de su país en el menú de Dar Lbahja.

Por Wadie El Mouden
El 20/06/2026 a las 16h00