Entrenamiento de endurecimiento en montaña en Oukaïmeden, el rito de paso de los futuros oficiales de las FAR

Efectivos del Primer Batallón de Cazadores del Atlas desplegados en Toubkal

El 13/07/2026 a las 14h08

Escalada, rápel, tirolina, raquetas de nieve, progresión sobre glaciar... Durante ocho días, los alumnos oficiales de la Academia Real Militar de Meknès afrontaron una intensa serie de pruebas técnicas en Oukaïmeden.

Los alumnos oficiales de cuarto curso de la Academia Real Militar (ARM) de Meknès participaron del 2 al 9 de abril en un curso de endurecimiento en entorno de montaña en la región de Oukaïmeden. Según la última edición de la Revista de las FAR, el objetivo de esta formación es convertir a los alumnos en jefes de sección capaces de operar en entornos diversos, lejos de las aulas y de los campos de entrenamiento habituales.

Durante este curso de endurecimiento, los participantes pusieron en práctica los conocimientos teóricos adquiridos durante su formación, esta vez en un entorno hostil y exigente. El ejercicio busca desarrollar su resistencia física y mental, dos cualidades consideradas esenciales para quienes asumirán responsabilidades de mando sobre el terreno.

Las actividades programadas pusieron a prueba su capacidad para mantenerse operativos pese al cansancio, las condiciones meteorológicas adversas y un relieve especialmente exigente. El rigor, la disciplina y la capacidad de adaptación fueron los objetivos permanentes del entrenamiento desde el primer hasta el último día.

Escalada, rápel y glaciar, un programa completo

A lo largo del curso, los alumnos oficiales realizaron varios talleres técnicos, cada uno orientado al desarrollo de una competencia específica. La escalada en paredes rocosas reforzó su confianza, el control de los movimientos y la capacidad de desenvolverse en altura. Los ejercicios de descenso en rápel les permitieron adquirir los reflejos de seguridad indispensables en un entorno vertical. Por su parte, las prácticas de tirolina desarrollaron sus aptitudes para superar rápidamente obstáculos naturales.

Las condiciones invernales ofrecieron además un marco idóneo para el aprendizaje de la marcha con raquetas de nieve y de la progresión encordada sobre glaciar. Estas actividades exigen una elevada resistencia física, una estricta disciplina colectiva y una coordinación precisa entre los miembros de un mismo grupo. Los alumnos oficiales también practicaron la ascensión por cuerda fija y el recorrido de tipo «vía ferrata», dos disciplinas que ponen a prueba tanto el compromiso personal como el rigor técnico.

El curso concluyó con un ejercicio de síntesis en circuito cerrado de montaña que reunió el conjunto de las técnicas adquiridas durante la semana. La prueba permitió evaluar el grado de asimilación de los conocimientos impartidos y la capacidad de los alumnos para evolucionar con eficacia y autonomía en un entorno montañoso.

El Primer Batallón de Cazadores del Atlas, al mando

La dirección del curso estuvo a cargo de los instructores del Anexo de Instrucción de Alta Montaña del Primer Batallón de Cazadores del Atlas. Esta unidad es la referencia de las Fuerzas Armadas Reales en materia de combate en terreno montañoso. Durante toda la formación, los instructores realizaron un seguimiento riguroso de los participantes, apoyándose en una elevada especialización técnica y en una sólida experiencia operativa.

Su intervención combinó una dimensión pedagógica y otra técnica con el fin de garantizar la adquisición progresiva de las competencias propias de las unidades de montaña. Gracias a su dominio de la especialidad alpina, los instructores transmitieron sus conocimientos con pragmatismo, precisión y sentido del ejemplo, manteniendo en todo momento una atención constante a la seguridad y a la calidad de la ejecución.

Por Hajar Kharroubi
El 13/07/2026 a las 14h08