Organizada en el Puerto de Tarragona en el marco de las actividades de la Cátedra de Estudios sobre Marruecos de la Universidad Rovira i Virgili, la reunión congregó a responsables institucionales, investigadores, especialistas en arqueología, universitarios y representantes de la sociedad civil.
Bajo el lema «Arqueología marítima entre las dos orillas: un patrimonio compartido entre Marruecos y España», la conferencia fue impulsada por el Consulado General de Marruecos en Tarragona, en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias de la Arqueología y del Patrimonio, el IPHES y la Universidad Mohammed Ier de Oujda.
Durante el encuentro, los participantes destacaron la necesidad de reforzar la protección del patrimonio marítimo mediterráneo, impulsar la investigación arqueológica y fortalecer la cooperación científica internacional para comprender mejor la historia de las civilizaciones que han modelado el espacio mediterráneo a lo largo de los siglos.
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El investigador del IPHES Robert Sala repasó los resultados de dos décadas de cooperación científica en el este de Marruecos y subrayó la importancia de los recientes descubrimientos arqueológicos realizados en el Reino, que evidencian la riqueza y diversidad del patrimonio prehistórico marroquí.
Por su parte, la cónsul general de Marruecos en Tarragona, Ikram Chahine, afirmó que Marruecos se ha convertido en «una referencia mundial en materia de arqueología» y en «una auténtica cuna de la humanidad», a la luz de los importantes hallazgos realizados en los últimos años.
La jornada incluyó además una exposición fotográfica dedicada al patrimonio marítimo y arqueológico común entre ambos países, ofreciendo al público una panorámica de la riqueza histórica compartida entre Marruecos y España.
Al margen del encuentro, la delegación marroquí del INSAP mantuvo reuniones de trabajo con responsables del IPHES y del ICAC para avanzar en la firma de un futuro acuerdo tripartito destinado a reforzar la cooperación científica y arqueológica entre las instituciones participantes.
La delegación visitó asimismo los vestigios romanos de la antigua Tarraco, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, destacando la dimensión histórica y mediterránea de Tarragona como espacio de encuentro entre civilizaciones.
