Desde su creación, la Dirección General de la Seguridad Nacional no ha dejado de modernizar sus servicios. Desde el portal E-Police hasta la plataforma GESTARR, pasando por el Documento Nacional de Identidad Electrónico CNIE 2.0 y el uso de drones para garantizar la seguridad de grandes acontecimientos, la DGSN ha construido, según señala la revista de la institución, un servicio público «rápido y de calidad».
A ello se suma la formación, sustentada en el Instituto Real de Policía de Kénitra, la Escuela de Policía de Bouknadel y el nuevo Instituto Superior de Ciencias de la Seguridad de Ifrane, convertido, según la revista de la DGSN, en una «plataforma continental de conocimiento policial» para los mandos marroquíes y africanos.
En el último número de su revista policial, la DGSN repasa estas siete décadas de historia. Todo comenzó el 16 de mayo de 1956, cuando el dahir número 1-56-115 creó la Dirección General de la Seguridad Nacional. «Este texto fundacional, promulgado menos de tres meses después de la independencia, sentó las bases de lo que se convertiría en la institución de seguridad más importante del país. El Ministerio del Interior, encomendado a Lahcen Lyoussi, personalidad independiente cercana al Sultán, fue encargado entonces de dirigir esta creación histórica», puede leerse.
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Mohammed Laghzaoui fue nombrado entonces al frente de la joven institución. La misión asignada a la DGSN consistía en mantener el orden público y proteger a las personas y los bienes.
Los primeros años de la DGSN estuvieron marcados por todo tipo de desafíos. Según la misma fuente, resultaba difícil reclutar a los primeros efectivos. Era necesario formar a policías capaces de romper con los métodos heredados del Protectorado, garantizando al mismo tiempo una continuidad operativa considerada indispensable. Los recursos eran limitados, las infraestructuras apenas comenzaban a desarrollarse y la institución debía elaborar «una doctrina policial prácticamente desde cero». Pese a ello, demostró «una notable capacidad de adaptación», alimentada por «el ferviente patriotismo de sus primeros miembros, del que extraía una energía constantemente renovada».
Durante las décadas siguientes, acompañó las transformaciones de la sociedad marroquí, la explosión demográfica, el éxodo rural, la expansión de grandes metrópolis como Casablanca, Rabat, Fès y Marrakech y la aparición de formas de delincuencia cada vez más sofisticadas.
De este modo, «cada época trajo consigo nuevos desafíos de seguridad, a los que la institución respondió con medios en constante evolución». La reforma jurídica de la Policía marroquí se llevó a cabo por etapas sucesivas, al ritmo de las transformaciones de la sociedad y de las exigencias del escenario internacional.
Tres etapas, tres doctrinas
En el plano operativo, la doctrina policial marroquí ha atravesado tres grandes etapas. La primera, desde la década de 1950 hasta la de 1980, fue la de la construcción y la consolidación, centrada en el mantenimiento del orden público y la estructuración territorial del Cuerpo. La segunda, desde los años noventa hasta 2010, estuvo marcada por la aparición de un enfoque más profesionalizado, con la creación de brigadas especializadas y el refuerzo de las capacidades.
La tercera, iniciada en 2015, corresponde a la transformación emprendida bajo la dirección de Abdellatif Hammouchi, basada en la modernización tecnológica, la policía de proximidad, los derechos humanos, la transparencia institucional y la proyección internacional.
Las unidades especializadas de la DGSN se han multiplicado desde 1956. Las Compañías Móviles de Intervención (CMI), creadas ese mismo año, se ampliaron hasta constituir los Grupos Móviles de Mantenimiento del Orden (GMMO). Estos grupos cuentan actualmente con más de 3.000 agentes, repartidos en compañías y adscritos a los distintos mandos policiales de todo el Reino.
En 1996 se creó el Laboratorio de Policía Científica de Casablanca. En 1998 concluyó su formación la primera promoción de mujeres policías destinadas a misiones operativas. En 2001, las oposiciones policiales se abrieron a las mujeres para acceder a todos los rangos. En 2007 se crearon unidades de acogida y atención a mujeres víctimas de violencia. En 2018 nació el Servicio de Lucha contra la Delincuencia vinculada a las Nuevas Tecnologías. En 2019 se crearon el Servicio de Inteligencia Económica y el Servicio de Identificación de Activos Delictivos.
La Brigada de Artificieros fue reforzada considerablemente tras los atentados del 16 de mayo de 2003 en Casablanca. Actualmente está presente en siete ciudades de Marruecos y dispone de robots para neutralizar artefactos explosivos y de equipos de última generación.
La política de contratación de la DGSN fue sometida a una profunda revisión. Las oposiciones fueron rediseñadas para garantizar la transparencia, el mérito y la igualdad de oportunidades. Las pruebas incluyen ahora cuestiones jurídicas, temas de cultura general y cuestionarios de respuesta múltiple, cuya corrección se encomienda a profesores universitarios independientes. Un examen médico y psicológico completa el proceso de selección.
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Las cifras «demuestran de manera incontestable el renovado atractivo del Cuerpo», sostiene la revista policial. En las oposiciones de 2016, nada menos que 164.053 candidatos se presentaron a las pruebas escritas, distribuidos en 321 centros de examen de todo el territorio nacional. En 2024, más de 93.000 candidatos participaron en las oposiciones. En 2025 se convocaron seis procesos que permitieron contratar a 6.733 nuevos funcionarios. Ese mismo año, 8.913 policías ascendieron de rango y 10.249 participaron en programas de formación profesional continua.
El Instituto Real de Policía, «corazón de la formación»
Fundado en 1978 en Kénitra, el Instituto Real de Policía (IRP) es el principal centro de formación de la DGSN. Allí reciben su formación básica los futuros funcionarios de Policía antes de ser destinados sobre el terreno. El programa educativo combina preparación física y paramilitar, formación teórica en derecho y procedimiento penal, módulos técnicos sobre la gestión de escenarios delictivos, accidentes de tráfico y situaciones de emergencia, así como enseñanzas sobre derechos humanos y deontología policial.
En 2002, el rey Mohammed VI inauguró la Escuela de Policía de Bouknadel. Posteriormente se abrieron centros regionales en distintas ciudades del Reino, hasta formar una red de siete escuelas regionales de Policía. En 2025 abrió sus puertas en Ifrane el Instituto Superior de Ciencias de la Seguridad, destinado a formar a altos mandos nacionales y extranjeros y a desarrollar la investigación científica relacionada con las profesiones de la seguridad.
Desde su llegada al cargo, Abdellatif Hammouchi situó la reforma de la formación policial entre las principales prioridades de su estrategia. Antes incluso de vestir el uniforme, los policías en prácticas reciben ahora módulos dedicados a los valores ciudadanos, la deontología profesional y el respeto de los derechos humanos. Este enfoque, «a la vez legalista y humanista», pretende inculcar en las nuevas generaciones de policías «una auténtica cultura de proximidad, servicio público y respeto al ciudadano por encima de todo», según la revista.
El IRP también se ha consolidado como una «plataforma continental de conocimiento policial». Durante los últimos cinco años, más de 500 oficiales africanos, procedentes de Burkina Faso, Senegal, Costa de Marfil y otros países, han participado en cursos de formación en el marco de la cooperación Sur-Sur impulsada por el rey Mohammed VI. Esta apertura africana ha convertido a la DGSN en «un instrumento de proyección diplomática internacional, además de securitaria».
2015, el año de la fusión
El nombramiento de Abdellatif Hammouchi al frente de la DGSN en 2015, puesto que compagina con la dirección de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), marcó una ruptura con las prácticas del pasado. Jurista de formación y reconocido especialista en la lucha antiterrorista, este alto funcionario posee «una sólida cultura operativa y una amplia experiencia en las exigencias de la cooperación internacional».
Hammouchi estructuró la actuación de la institución en torno a cinco ejes: modernización tecnológica, profesionalización de los recursos humanos, comunicación institucional y policía de proximidad, respeto del Estado de derecho y proyección internacional.
La unificación de ambos organismos bajo un mismo mando creó una sinergia entre las labores policiales y las de inteligencia interior. Esta estructura permite ofrecer «una respuesta integrada y coherente frente a amenazas de seguridad complejas». Esta arquitectura organizativa, «unánimemente elogiada por los socios internacionales», sitúa a Marruecos «como referente en materia de gobernanza de la seguridad», afirma la revista.
Desde los atentados del 16 de mayo de 2003 en Casablanca, Marruecos ha desarrollado una estrategia antiterrorista integral que combina prevención, represión y desradicalización, «cuya eficacia goza actualmente de un reconocimiento unánime». Decenas de células terroristas han sido desmanteladas y varios atentados planeados en territorio marroquí o en países socios han podido ser frustrados gracias a la información proporcionada por los servicios marroquíes.
La cooperación del tándem DGSN-DGST permitió, en particular, evitar atentados en Estados Unidos y España, «consolidando así la posición de Marruecos como socio indispensable en la lucha internacional contra el terrorismo». Las autoridades alemanas han reconocido públicamente que «Europa no podría prescindir de una cooperación estrecha con Marruecos» ni del aprovechamiento de su experiencia preventiva, según recoge la revista. El Reino alberga, además, la Oficina de las Naciones Unidas de Lucha contra el Terrorismo.
La DGSN ha emprendido una transformación digital destinada a modernizar la relación entre la Policía y los ciudadanos y a reforzar la eficacia operativa. El portal E-Police está «dedicado a centralizar y digitalizar los servicios administrativos en beneficio de los ciudadanos», precisa la revista. La plataforma E-Blagh permite denunciar a través de internet contenidos ilícitos e infracciones relacionadas con la ciberdelincuencia.
El Documento Nacional de Identidad Electrónico, CNIE 2.0, constituye la base de la identidad digital marroquí. Convierte a la DGSN en «el tercero de confianza nacional» y permite a los ciudadanos acceder de manera segura a servicios digitales públicos y privados. Por su parte, la plataforma GESTARR, un sistema interno de gestión de las comisarías, centraliza los datos relacionados con las solicitudes de la CNIE y las denuncias presentadas por los ciudadanos. Los drones también se utilizan para garantizar la seguridad de acontecimientos de gran envergadura, gestionar catástrofes y luchar contra la migración irregular.
La Policía científica o «la verdad a través de la ciencia»
El Laboratorio Nacional de Policía Científica y Técnica inauguró su nueva sede en Casablanca en 2021, con una superficie de 8.600 metros cuadrados. Diseñado conforme a «las normas internacionales más exigentes aplicables a los laboratorios forenses», destaca la revista de la DGSN, está acreditado según la norma internacional ISO/IEC 17025, que certifica el rigor, la trazabilidad y la reproducibilidad de los análisis realizados. Este reconocimiento quedó confirmado con su adhesión al grupo internacional de INTERPOL dedicado a los análisis genéticos.
La Brigada Nacional de la Policía Judicial (BNPJ) también modernizó sus instalaciones. En 2021 abrió en Casablanca una nueva sede conforme a los estándares internacionales, con una superficie de 16.000 metros cuadrados distribuidos en ocho plantas. «Esta infraestructura encarna el espectacular fortalecimiento de la Policía Judicial marroquí», señala la revista de la DGSN.
Cada planta está dedicada a un servicio especializado: delincuencia financiera y económica, ciberdelincuencia, migración irregular, lucha contra el terrorismo, tráfico internacional de drogas y delincuencia transnacional. El edificio también alberga un laboratorio de análisis de rastros digitales que garantiza una vigilancia permanente de internet.
Una tasa de esclarecimiento del 95% en 2024
La tasa de esclarecimiento de los delitos por parte de los servicios de la DGSN alcanzó el 95% en 2024, «un nivel excepcional a escala internacional que refleja la madurez operativa de la institución», añade la revista. Los delitos violentos disminuyeron un 10%, mientras que los robos con agravantes se redujeron un 24% y los robos de vehículos, un 20%. En 2025 fueron desmanteladas más de mil redes delictivas organizadas vinculadas al tráfico de drogas, la trata de seres humanos, el blanqueo de capitales y otras formas de delincuencia transnacional.
La ciberdelincuencia, que aumentó un 40% en 2024, constituye el nuevo desafío al que la Policía marroquí se ha esforzado por responder. En junio de 2025, la DGSN fue elegida para ocupar la vicepresidencia del Grupo Mundial de Expertos en Ciberdelincuencia (GEMC) de INTERPOL, representada por la jefa del Servicio de Análisis de Rastros Digitales, dependiente de la Dirección de la Policía Judicial. Este nombramiento consagró «al más alto nivel la experiencia marroquí en este ámbito de futuro».
Paralelamente, Marruecos ha organizado durante los últimos años la COP22, las reuniones anuales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, la Asamblea General de INTERPOL y la Copa de África de Naciones 2025. La DGSN ha elevado así la gestión de la seguridad en grandes acontecimientos a la categoría de «auténtica excelencia marroquí, reconocida y solicitada por las naciones más exigentes», señala la revista. Los servicios de seguridad marroquíes también contribuyen a proteger grandes acontecimientos organizados fuera del Reino.
Con motivo de la CAN 2025, una delegación del FBI viajó a Rabat para conocer los protocolos de seguridad marroquíes de cara al Mundial de 2026. Esta experiencia condujo a la incorporación oficial de los servicios marroquíes al grupo de trabajo creado por el presidente Donald Trump para garantizar la seguridad del Mundial. «Hoy resulta difícil hablar de seguridad internacional sin reconocer la excepción que representa el modelo marroquí», afirma la revista de la DGSN.
Una cooperación árabe, africana y euroatlántica
En el ámbito árabe, la DGSN participa en los trabajos de la Universidad Árabe Naif de Ciencias de la Seguridad (NAUSS), en cuyo Consejo Superior ocupa un asiento Abdellatif Hammouchi. La creación del Instituto Superior de Ciencias de la Seguridad en Ifrane refleja esta voluntad de construir una comunidad de conocimiento sobre seguridad que combine experiencia académica, gobernanza moderna y estándares internacionales.
En el plano africano, la cooperación Sur-Sur se materializa en la formación de oficiales en el Instituto Real de Policía, el intercambio de experiencia operativa, la firma en 2025 de un acuerdo estratégico con la Policía Federal etíope y la celebración de decenas de reuniones bilaterales de alto nivel.
En el ámbito euroatlántico, las relaciones con España, Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido siguen siendo estrechas. Una visita del director general del polo DGSN-DGST a Suecia culminó con la firma de un memorando de entendimiento sobre ciberseguridad y nuevas técnicas de seguridad.
En 2025, la DGSN ejecutó 120 comisiones rogatorias internacionales. Abdellatif Hammouchi fue condecorado con la Gran Cruz del Mérito española y la Legión de Honor francesa, distinciones que «honran tanto al hombre como a la institución que dirige», según la revista de la DGSN.
Setenta años en INTERPOL y un papel cada vez mayor
Marruecos ingresó en INTERPOL en 1957, un año después de la creación de la DGSN, señal de que «la apertura internacional formaba parte del ADN de la institución desde sus orígenes», según la revista.
En noviembre de 2024, durante la 92ª Asamblea General de INTERPOL celebrada en Glasgow, Marruecos fue elegido para ocupar la vicepresidencia de la organización para África, representado por el director de la Policía Judicial, Mohammed Dkhissi, con el apoyo de 96 países miembros. Un año después, en noviembre de 2025, el Reino acogió en Marrakech la 93ª Asamblea General de INTERPOL, que reunió a los jefes de Policía de 196 países, «un acontecimiento sin precedentes que consagró la proyección internacional de la DGSN».

El balance de la Oficina Central Nacional (OCN) de INTERPOL en Rabat refleja esta dinámica. Durante 2025, la OCN-Rabat tramitó más de 7.100 solicitudes, que permitieron recuperar 395 vehículos robados, ejecutar 36 extradiciones internacionales y detener a 57 personas buscadas en el extranjero. En 2024 fueron detenidas en territorio marroquí 135 personas reclamadas internacionalmente, pertenecientes a 25 nacionalidades diferentes.












