«Sin guantes mola más»: las nuevas revelaciones que salpican a militares españoles en Sebta

Militares españoles de la unidad de Regulares patrullan la playa de Benítez mientras un grupo de migrantes pasa junto a ellos en Sebta, enclave español en el norte de África, el 12 de octubre de 2026.(Photo by Thomas COEX / AFP). AFP or licensors

El 16/10/2026 a las 11h00

Nuevos audios de militares españoles de servicio en Sebta ponen voz a las denuncias de abusos que migrantes marroquíes formulan desde hace semanas. Entre risas, los soldados describen golpes y prácticas vejatorias. Las grabaciones se suman a los testimonios, los vídeos de agresiones y las alertas de la OMDH, la AMDH y Amnistía Internacional, y agravan un caso que acumula denuncias desde los primeros días.

La conversación transcurre de noche, junto a un vehículo oficial estacionado cerca del Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI). Al menos tres militares están de servicio. No hablan de una intervención de emergencia ni de una amenaza a la patrulla. Hablan de migrantes a los que, según cuentan, han golpeado y humillado. Se ríen.

«Sin guantes mola más, porque suena», dice uno. Otro añade que «con guantes duele». Las carcajadas que siguen convierten la violencia descrita en una broma compartida. En otro fragmento, un soldado cuenta que se acercó a un migrante para darle una bofetada y celebra entre risas haberlo conseguido. Sus compañeros comentan que al hombre se le saltaron las lágrimas.

Los audios, a los que ha accedido elDiario.es, fueron grabados la noche del 21 al 22 de septiembre durante un turno de vigilancia. En uno de los pasajes más reveladores, un militar cuenta cómo él y un compañero preguntaron a dos marroquíes si tenían «carta» o necesitaban una tarjeta. El pretexto, según el relato que hace ante sus compañeros, sirvió para llevarlos junto al vehículo. «Se la he dado sin que se lo espere», dice antes de imitar el golpe.

No es posible identificar a qué unidad pertenecen los militares de la grabación. Tampoco se puede confirmar de forma independiente cada agresión que describen. Pero el tono de la conversación y algunos de sus detalles coinciden con denuncias que migrantes marroquíes habían presentado durante semanas. Esa coincidencia es precisamente lo que vuelve los audios tan graves.

Las advertencias llegaron antes

Las organizaciones marroquíes de derechos humanos ya alertaban de la gravedad de la situación durante los primeros días. La AMDH denunció a comienzos de agosto la muerte y desaparición de personas, los heridos y las vulneraciones de derechos registradas durante las entradas masivas. Reclamó una investigación independiente y cuestionó que la respuesta se limitara a medidas de seguridad y actuaciones judiciales.

La OMDH pidió investigar testimonios sobre agresiones y presuntos casos de violencia y acoso sexual contra marroquíes presentes en Sebta, incluidas mujeres y menores. También reclamó alimentos, agua, alojamiento y atención médica. A finales de agosto, trasladó al embajador español nuevas denuncias de agresiones racistas y físicas, incendios de tiendas y obstáculos a la ayuda humanitaria.

En septiembre, elDiario.es publicó los testimonios de una veintena de migrantes que denunciaban palizas, robos de dinero y teléfonos y prácticas humillantes, como obligarles a raparse el pelo. El medio afirmó que las denuncias coincidían con más de un centenar de casos detectados por organizaciones sobre el terreno. Días después informó de tres episodios en los que militares habrían rociado con gas pimienta o lacrimógeno a migrantes, dos de ellos menores, y difundió vídeos de agresiones que aseguró haber verificado.

Las denuncias tampoco cesaron después de que Defensa tuviera conocimiento de ellas. El 3 de octubre, el medio informó de nuevas acusaciones y de una agresión grabada el 23 de septiembre, ocurrida ocho días después de que el Ministerio recibiera las primeras preguntas sobre los casos publicados.

Amnistía advierte de un patrón

Tras visitar Sebta del 10 al 15 de septiembre, Amnistía Internacional dijo haber entrevistado a más de 65 personas migrantes y solicitantes de asilo, y recogido 22 testimonios directos sobre palizas, acoso, humillaciones y robos atribuidos a militares. La organización advirtió de que los abusos parecían responder a un patrón y que algunos, por su gravedad, podrían constituir tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. También documentó lesiones que parecían compatibles con golpes de porra.

La reacción de Amnistía a los nuevos audios fue tajante. Su director en España, Esteban Beltrán, sostuvo que las grabaciones apuntaban a operaciones de castigo destinadas a humillar a migrantes, y no a actuaciones en legítima defensa. La organización pidió una investigación transparente y reclamó información sobre las pesquisas internas y las medidas cautelares adoptadas contra los militares implicados.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, había defendido a los soldados destinados en Sebta pocos días antes, al calificar de «críticas injustas» las denuncias de agresiones. Ahora, el Ministerio ha remitido los nuevos audios al juzgado de guardia y a la Fiscalía, incorporándolos a la documentación enviada a finales de septiembre sobre el informe de Amnistía. La conversación que los militares mantuvieron entre risas ya forma parte de las actuaciones judiciales.

Por Faiza Rhoul
El 16/10/2026 a las 11h00