Un hallazgo en Marruecos revela que el Sáhara fue un paraíso verde en el pasado

Fotografía de una cueva (actualmente) seca y polvorienta al sur de las montañas del Atlas. En el pasado, el agua fluía por esta gran formación de estalagmita. Datamos pequeños fragmentos de estalagmita (~0,25 g) para determinar cuándo la cueva estuvo húmeda en el pasado. Crédito: Ben Lovett.

El 01/04/2026 a las 16h01

El descubrimiento en una cueva del sur de Marruecos confirma que el actual desierto más cálido del mundo fue una región fértil y lluviosa hace miles de años.

Un equipo de científicos ha descubierto en una cueva del sur de Marruecos nuevas evidencias que confirman que el Sáhara, hoy considerado el desierto cálido, fue en el pasado un territorio verde, fértil y con abundantes precipitaciones.

El hallazgo se basa en el análisis de formaciones rocosas como estalagmitas, que solo pueden desarrollarse en presencia de agua constante. Estas estructuras han permitido reconstruir las condiciones climáticas de la región hace miles de años, demostrando que entre aproximadamente 8.700 y 4.300 años atrás el Sáhara experimentó un periodo prolongado de lluvias intensas.

Los investigadores explican que estas precipitaciones fueron posibles gracias a la llegada de masas de aire húmedo procedentes de zonas tropicales, lo que transformó completamente el paisaje. La coautora del estudio, la Dra. Julia Barrott, señaló: «Ha sido emocionante explorar cuevas en el sur de Marruecos y comprobar cómo nuestras mediciones encajan con los registros arqueológicos y ambientales de la región».

En lugar del entorno árido y desértico actual, el territorio presentaba vegetación abundante, ríos activos y condiciones favorables para la vida humana y animal.

En este pasado, conocido como el «Sáhara verde», coincide además con la expansión de asentamientos humanos en la región. La disponibilidad de agua y recursos naturales permitió el desarrollo de comunidades neolíticas, facilitando la movilidad y el intercambio entre poblaciones en un entorno mucho más habitable que el actual.

El descubrimiento refuerza el papel de Marruecos como un territorio clave para la investigación científica y la comprensión de la historia climática del planeta. Este descubrimiento no solo aporta datos sobre el pasado del planeta, sino que también sitúa a Marruecos en el centro de investigaciones que ayudan a entender cómo evolucionan los ecosistemas y cómo podrían cambiar en el futuro.

Más allá del interés científico, este hallazgo también cambia la percepción del Sáhara, mostrando que su paisaje actual es el resultado de transformaciones climáticas profundas a lo largo del tiempo. Lo que hoy es un desierto extremo fue, en su día, un entorno lleno de vida y biodiversidad.

Por Rajaa Khouyi Laghzal
El 01/04/2026 a las 16h01