Un total de 137 migrantes sudaneses en situación irregular abandonaron este viernes Marruecos con destino a Sudán en el marco de una operación de retorno voluntario organizada desde el aeropuerto internacional Mohammed V de Casablanca.
La operación fue coordinada por las autoridades marroquíes y la Embajada de Sudán en Marruecos y estuvo destinada a ciudadanos que habían manifestado su voluntad de regresar a su país de origen, informó la agencia MAP.
La embajadora sudanesa en Marruecos, Mawada Omar Hageltoam El Badawi, presentó la operación como el primer vuelo de retorno voluntario de ciudadanos sudaneses que desean regresar al país y vinculó su vuelta con los esfuerzos de reconstrucción y desarrollo.
La diplomática agradeció a las autoridades marroquíes las facilidades proporcionadas para organizar el traslado y destacó las condiciones de acogida de las que, aseguró, se han beneficiado sus compatriotas durante su estancia en Marruecos.
Retorno voluntario frente a expulsión
La naturaleza voluntaria de la operación constituye un elemento importante. No se trata de una expulsión colectiva, sino de un mecanismo dirigido a migrantes que expresan su deseo de regresar a sus países de origen.
Este tipo de operaciones forma parte de la política migratoria desarrollada por Marruecos, que combina medidas de regularización con programas de retorno voluntario para extranjeros que deciden abandonar el territorio.
Desde la puesta en marcha de su nueva política migratoria, el Reino ha desarrollado diferentes campañas de regularización que han permitido normalizar la situación administrativa de decenas de miles de extranjeros, al tiempo que se han organizado operaciones para facilitar el regreso de quienes optan por retornar a sus países.
Regresar a un Sudán marcado por años de guerra
El destino de los 137 pasajeros confiere a esta operación una dimensión particular. Sudán intenta superar las consecuencias de la guerra iniciada en abril de 2023 entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido, un conflicto que provocó una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo.
Precisamente, la embajadora sudanesa relacionó la voluntad de quienes regresan con la posibilidad de participar en los esfuerzos de «reconstrucción y desarrollo» de su país.
Uno de los beneficiarios de la operación, identificado como Youssef, agradeció igualmente la acogida recibida durante su estancia y las gestiones realizadas para facilitar el regreso.
La salida desde Casablanca materializa así una operación coordinada directamente entre Marruecos y Sudán para quienes han optado por volver, en un momento en el que la situación migratoria y los mecanismos de retorno ocupan un lugar creciente en las políticas de movilidad entre los países africanos.
