La guerra en Oriente Medio, que se prolonga desde hace casi tres semanas, empieza a dejar sus primeros efectos económicos, aunque sin provocar por ahora un choque significativo en Marruecos. «Un impacto moderado por el momento», aseguran fuentes gubernamentales, mientras el Ejecutivo opta por medidas selectivas, como el apoyo a los transportistas, y descarta, de momento, cualquier ampliación presupuestaria.