Debilitado por años de sequía, el envejecimiento de su masa forestal y la proliferación del escolino, el bosque de Sidi Mâafa, en Oujda, es el centro de un programa de recuperación que cuenta con una inversión de 87 millones de dírhams. A través de talas sanitarias, una reforestación selectiva y un sistema de riego innovador, las autoridades buscan restaurar este ecosistema clave y salvaguardar uno de los pulmones verdes más importantes de la ciudad.