Capital inversión: los inversores marroquíes ya poseen el 60% de las captaciones de fondos

El 01/06/2026 a las 16h00

El capital riesgo marroquí alcanzó un umbral inédito en 2025. Con 6.600 millones de dirhams captados y más de 4.200 millones de dirhams en desinversiones realizadas, la industria registró sus mejores resultados históricos. Más allá de los récords, el informe de la Asociación Marroquí de Inversores en Capital (AMIC) revela sobre todo una transformación más profunda: la aparición de un mercado financiado cada vez más por capitales marroquíes, más orientado hacia la innovación y más integrado en las dinámicas africanas.

Rara vez el capital riesgo marroquí había mostrado una dinámica semejante. Según el informe de actividad 2025 de la Asociación Marroquí de Inversores en Capital (AMIC), las captaciones de fondos alcanzaron los 6.576 millones de dirhams en un solo año, un nivel nunca antes registrado desde el inicio del seguimiento estadístico del sector.

Este resultado no constituye un simple pico coyuntural. El informe destaca que entre 2020 y 2025 los fondos movilizaron más de 20.000 millones de dirhams, es decir, un volumen cuatro veces superior al registrado durante el ciclo 2014-2019.

Una aceleración de este tipo refleja la evolución del papel del capital riesgo en la economía marroquí. Durante mucho tiempo considerado como una fuente complementaria de financiación para las pymes, el sector aparece ahora como un canal estructural de movilización de capital privado para acompañar el crecimiento de las empresas, su transformación industrial y su desarrollo regional.

Este avance se produce además en un contexto marcado por importantes necesidades de inversión vinculadas a la reindustrialización, la transición energética, la modernización de las infraestructuras y la aparición de nuevos sectores tecnológicos. El capital riesgo tiende así a ocupar un lugar cada vez más central en la asignación del ahorro hacia la economía productiva.

El regreso de los capitales marroquíes a primera línea

Una de las principales conclusiones del informe reside en la evolución del origen de los capitales. Después de haber retrocedido durante varios ciclos consecutivos, la participación de los inversores marroquíes en las captaciones de fondos aumentó de forma significativa. Entre 2020 y 2025, representó el 60% de los capitales movilizados, frente al 30% registrado durante el periodo 2014-2019. En términos acumulados, los capitales marroquíes representan ya el 52% de los recursos captados por la industria.

Esta evolución modifica profundamente la estructura del mercado. Durante los primeros años del sector, los organismos internacionales de desarrollo desempeñaban un papel dominante en la financiación de los fondos marroquíes.

El informe señala así que los organismos internacionales de desarrollo y los bancos siguen representando el 53% de los capitales captados entre 2020 y 2025. Sin embargo, la cuota de los financiadores internacionales disminuye progresivamente en favor de los inversores nacionales, especialmente gracias a la aparición de nuevos vehículos institucionales marroquíes.

Esta evolución constituye una señal importante para la soberanía financiera del Reino. Cuanto más se refuerce la base de inversores nacionales, mayor será la capacidad de financiación de las empresas frente a las fluctuaciones de los mercados internacionales.

La otra gran transformación afecta a la naturaleza de las empresas financiadas. En 2025, la AMIC registró 64 operaciones de inversión por un total de 2.236 millones de dirhams, entre ellas 35 nuevas inversiones y 29 reinversiones.

Más significativo aún, 21 nuevas inversiones se dirigieron a empresas en fase de arranque o capital semilla, esencialmente startups tecnológicas multisectoriales.

El informe muestra que las inversiones en las primeras fases de desarrollo ocupan ya un lugar importante. Entre 2020 y 2025, las operaciones de arranque y capital semilla representaron el 66% de las inversiones en número, frente al 32% registrado entre 2008 y 2013.

Esta evolución refleja una maduración del ecosistema emprendedor marroquí. El capital riesgo ya no se limita a empresas consolidadas que buscan acelerar su crecimiento. Ahora interviene cada vez más en las primeras etapas de creación de valor, allí donde las necesidades de financiación siguen siendo más elevadas.

La reducción de los tickets medios en el capital semilla ilustra igualmente esta tendencia. Según la AMIC, la multiplicación de las inversiones en startups y pequeñas estructuras provocó una disminución del tamaño medio de las operaciones en este segmento.

Las desinversiones recuperan dinamismo

El año 2025 también marcó un punto de inflexión en materia de desinversiones. Las salidas alcanzaron los 4.199 millones de dirhams, frente a niveles claramente inferiores en los años anteriores. En total, se realizaron 24 operaciones de desinversión durante el ejercicio.

Este fenómeno resulta especialmente importante, ya que la capacidad de un mercado para generar salidas condiciona directamente su capacidad para atraer nuevos inversores. El informe destaca que las desinversiones se triplicaron entre las generaciones de fondos 2014-2019 y 2020-2025.

Otra evolución destacada es el regreso de las salidas a Bolsa. Tras varios años de escasa actividad, las IPO representan ya el 33% de las salidas en valor.

Esta tendencia refuerza el vínculo entre el capital riesgo y el mercado bursátil marroquí. Ofrece a los inversores una vía de salida más diversificada, al tiempo que contribuye a profundizar el mercado de capitales. Además, la credibilidad creciente del sector viene acompañada de una mejora de sus indicadores financieros.

La tasa media bruta de rentabilidad interna alcanzó el 14% a finales de 2025, frente al 12% registrado un año antes. El múltiplo medio se situó en 1,9 veces la inversión inicial para un periodo medio de tenencia de 6,2 años. Estos niveles acercan progresivamente el mercado marroquí a los estándares observados en varias economías emergentes.

Sin embargo, los resultados siguen siendo desiguales según los sectores. Las actividades relacionadas con la salud registran las rentabilidades más elevadas, con una tasa media de rentabilidad interna del 31%, por delante de los servicios, con un 18%, y la construcción, con un 14%.

Por Mouhamet Ndiongue
El 01/06/2026 a las 16h00