Diez playas imprescindibles en Marruecos: un recorrido por la diversidad del litoral atlántico y mediterráneo

El 02/05/2026 a las 16h20

Los viajeros y amantes de la naturaleza encuentran este verano en el litoral de Marruecos una propuesta diversa que combina la gestión ambiental de sus aguas con paisajes de alto valor geológico. El Reino, que cuenta con miles de kilómetros de costa, ofrece desde calas resguardadas en el norte hasta lagunas desérticas en el sur profundo, consolidando una oferta turística que huye de la masificación y apuesta por la preservación de sus ecosistemas únicos. A continuación, se detallan diez de los arenales más significativos del país, seleccionados por su relevancia geográfica y la calidad de su entorno.

1. Dalia

Situada en las proximidades de Tanger, en el norte de Marruecos, la playa de Dalia destaca como uno de los arenales más cuidados de la región del Estrecho.

Este enclave ha obtenido de manera recurrente la Bandera Azul que otorga la Fundación Mohammed VI para la Protección del Medio Ambiente (FM6E), un reconocimiento a la transparencia de sus aguas y la limpieza de su arena blanca. El entorno ofrece una vista privilegiada de la costa española y se caracteriza por un oleaje moderado que facilita el baño durante la temporada estival.

2. Belyounech

Belyounech es la última cala del Mediterráneo marroquí antes de la apertura al Atlántico.

El paisaje está dominado por la presencia imponente de las montañas que mueren directamente en el mar, creando un escenario de gran valor fotográfico.

Debido a la claridad de sus fondos marinos, se ha convertido en un punto de referencia para los aficionados al submarinismo que buscan explorar la biodiversidad del Estrecho en un ambiente notablemente más tranquilo que los grandes centros turísticos.

3. Quemado

Située dans le nord du Royaume, la plage de Quemado est l'une des plus belles baies marocaines.

En el corazón de Al Hoceima, se encuentra la playa de Quemado, protegida por acantilados que resguardan sus aguas de las corrientes abiertas.

Este arenal es emblemático para la región del Rif por el tono azul turquesa de su bahía, que recuerda a paisajes tropicales. La playa combina el acceso a servicios modernos con un entorno natural que mantiene su atractivo durante todo el año, siendo especialmente valorada en los meses de menor afluencia turística.

4. Bades

Ubicada a unos 50 kilómetros al oeste de Al Hoceima, la playa de Bades se encuentra en el corazón del Parque Nacional de Al Hoceima (PNAH), flanqueada por los impresionantes acantilados del macizo de Bokkoyas.

Este enclave destaca por su singularidad geopolítica, ya que frente a su orilla se sitúa el Peñón de Vélez de la Gomera, una península bajo soberanía española que queda unida a la costa marroquí por un estrecho istmo de arena.

Sus aguas, de un marcado tono turquesa y gran transparencia, la convierten en un destino privilegiado para la práctica del buceo y el buceo con tubo, permitiendo observar la biodiversidad marina protegida de esta zona del Mediterráneo.

El acceso al lugar, aunque requiere atravesar pistas forestales, garantiza una experiencia de aislamiento y tranquilidad, alejada de los circuitos turísticos convencionales.

5. El Oualidia

Ubicada en la costa atlántica central, entre las ciudades de Casablanca y Safi, El Oualidia es famosa por su laguna costera que forma una media luna de arena protegida de la fuerza del océano.

Esta configuración geográfica permite disfrutar de aguas tranquilas y poco profundas, ideales para quienes buscan una experiencia de baño sosegada. Además de su relevancia recreativa, la zona es un centro de producción de ostras y un punto de observación para aves migratorias, entre las que destacan los flamencos rosados.

6. Essaouira

La playa de Essaouira se extiende junto a la medina histórica de la ciudad, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Conocida internacionalmente como un destino prioritario para el kitesurf y el windsurf, esta franja costera se beneficia de vientos constantes que mantienen el ambiente fresco incluso durante el verano. El contraste entre los restos de las fortificaciones y la actividad náutica le confiere un carácter cosmopolita y cultural difícil de encontrar en otros destinos de playa.

7. Taghazout

Situada a pocos kilómetros de Agadir, en la región de Souss-Massa, la playa de Taghazout es el epicentro de la cultura del surf en Marruecos. Este antiguo pueblo de pescadores ha evolucionado hasta convertirse en un centro internacional que atrae a deportistas y profesionales que trabajan en remoto. El arenal cuenta con una infraestructura moderna de escuelas de surf y cafeterías que conviven con la actividad artesanal de las barcas locales, manteniendo una atmósfera relajada que es su principal seña de identidad.

8. Imsouane

Localizada en una bahía remota entre la montaña y el océano, Imsouane es valorada por poseer una de las olas más largas y suaves del continente africano. El paisaje está marcado por un microclima particular y una geografía que aísla el lugar del ruido urbano, preservando el encanto de una aldea tradicional. Los visitantes suelen acudir al puerto pesquero cercano para adquirir capturas del día, las cuales se preparan de forma tradicional en establecimientos situados a pie de playa.

9. Legzira

Plage de Legzira, à 10 km au nord de Sidi Ifni, au sud d'Agadir. En 2016, l'une de ses deux célèbres arches s'est écroulée, à cause de l'érosion. Dans cette région de l'Anti-Atlas, pêche, surf et sports extrêmes comme le parapente sont pratiqués.

En las cercanías de Sidi Ifni, la playa de Legzira ofrece uno de los espectáculos geológicos más impresionantes de la costa atlántica debido a sus enormes arcos naturales de piedra roja. Estas estructuras han sido esculpidas por la erosión marina durante siglos y presentan su mejor aspecto durante el atardecer, cuando la luz intensifica el color de la roca. Aunque las corrientes del Atlántico son fuertes en esta zona y requieren precaución, el lugar es idóneo para largas caminatas y la práctica del parapente.

10. Playa blanca

La denominada Plage Blanche (Playa Blanca) se encuentra en la provincia de Guelmim y representa un encuentro directo entre el desierto del Sahara y el océano Atlántico. Se trata de una reserva ecológica deshabitada de cuarenta kilómetros de extensión donde las dunas de arena clara llegan hasta la orilla del mar. El acceso a este enclave suele realizarse mediante vehículos todoterreno, lo que garantiza una experiencia de aislamiento y contacto con la naturaleza salvaje lejos de cualquier rastro de urbanización.

11. Duna blanca

Situada en Dakhla, en el sur profundo de Marruecos, la Dune Blanche es un fenómeno natural único donde una gran duna de arena blanca se eleva en mitad de una laguna de aguas color esmeralda. Este destino se ha consolidado como una de las capitales mundiales de los deportes de viento y es apreciado por la pureza extrema de su entorno. La laguna sirve de refugio para diversas especies de aves y delfines, convirtiendo la estancia en una experiencia de inmersión total en un ecosistema costero de gran fragilidad y belleza.

Por Soufiane El Hassouni
El 02/05/2026 a las 16h20