El Festival de las Andalousies Atlantiques regresa a Essaouira, organizado por la Asociación Essaouira-Mogador, con una programación centrada en el esperado encuentro entre el Piyut y los gnawa. La idea comenzó a tomar forma en 2022, en el escenario de Dar Souiri, con Yair Harel, y se materializará durante la clausura del sábado 31 de octubre. Los ritmos y melodías gnawa se unirán a las voces del Piyut, que interpretarán textos del Yaguel Yaakov, una recopilación de poemas litúrgicos escrita en Marruecos por la familia Abihssira.

Jueves 29 de octubre: un nuevo capítulo musical
En el escenario principal, instalado bajo la gran carpa, el concierto inaugural estará marcado por la transmisión del legado musical entre generaciones. Moshé Louk actuará por primera vez en Essaouira. Sobrino del rabino Haïm Louk, una figura destacada de la música judeomarroquí y una de las voces emblemáticas del festival, llega para dar continuidad a una tradición familiar.
Le acompañará Marouane Hajji, una de las grandes voces de la música araboandaluza marroquí. Juntos protagonizarán una velada dedicada al Matrouz, una expresión artística que combina las tradiciones musicales judías y árabes, reuniendo dos legados, dos lenguas y distintas sensibilidades sin que ninguna pierda su identidad. Ambos rendirán homenaje a dos figuras que han marcado la historia del festival: el rabino Haïm Louk y Abderrahim Souiri.
La emoción continuará con el regreso de Nouhaila El Kalai, que se dio a conocer ante el público del festival a los 13 años y volverá, tras una larga ausencia, al escenario donde comenzó su trayectoria. Para cerrar la velada, Marouane Hajji compartirá con ella un dúo dedicado a la transmisión musical entre generaciones. Los músicos de la Orquesta Andalusí, dirigidos por el violinista Elad Levi, compartirán escenario con destacados intérpretes marroquíes bajo la dirección del violinista Anass Belhachemi.
A medianoche, Dar Souiri acogerá la actuación del HaPiyut Ensemble, que prolongará la velada con una propuesta dedicada a esta tradición musical. El conjunto reúne a 18 artistas de tres generaciones unidos por su pasión por el Piyut, una forma tradicional de poesía litúrgica judía destinada a ser cantada, recitada o salmodiada. Guiado en sus inicios por el rabino Haïm Louk, el conjunto desarrolla una destacada labor de transmisión cultural que este año ha sido reconocida en Israel con el prestigioso Premio Landau de las Artes y las Ciencias.
Viernes 30 de octubre: una noche marroquí
De las 10.00 a las 13.00 horas, Bayt Dakira acogerá el Foro de las Andalousies, que reunirá a participantes del festival, artistas, investigadores, intelectuales, escritores y periodistas en torno a un tema central: «La importancia del lugar, la importancia del vínculo». El foro será un espacio abierto al intercambio de ideas, sin barreras ni fronteras, acompañado de breves intervenciones musicales.
Por la tarde, Dar Souiri recibirá a Hamid Ajbar con «El aliento de Al-Ándalus», un viaje por la poesía andalusí que transita del amor al exilio y de este a la espiritualidad. Mohamed Aaboud interpretará mawwals, cantos andalusíes y canciones tradicionales que las mujeres de Tánger entonaban durante sus veladas. Estará acompañado por una orquesta integrada por músicos y músicas, una formación todavía poco habitual en la música andalusí.
En Bayt Dakira, la guitarrista Mercedes Luján abordará el papel de las mujeres en la guitarra flamenca. A continuación, Shira u’tfila evocará la historia de una Hagadá sefardí que viajó desde la España de 1492 hasta Sarajevo. El manuscrito fue salvado durante la Segunda Guerra Mundial por un musulmán bosnio y se convirtió en un símbolo de convivencia.
Por la noche, bajo la gran carpa, Majda Yahyaoui y Souhaila Sahraoui representarán dos generaciones del Malhoun. Estarán acompañadas por la Orquesta Al Assala de Meknès, dirigida por Rachid Lahkim, y por la agrupación de Lhaj Saïd Berrada, una figura destacada de la tradición Issawa. La velada se convertirá en una auténtica lila marroquí, con canciones que forman parte de la memoria colectiva, como «Lghzal Fatma», «Rfeq Ya Malki», «Kalima Adima», «Al Bouraqiya» y «Lalla Ghita Moulati». El espectáculo celebrará la fuerza de la Tamghrabit, entendida como una expresión de identidad basada en el intercambio, la fiesta, la generosidad y la transmisión cultural. Será una velada en la que el público no solo escuchará, sino que también acabará participando con su voz. A las 23.00 horas, Samia El Antri regresará al escenario donde comenzó su historia artística, después de que el festival la diera a conocer a los 15 años.
A medianoche, Dar Souiri acogerá el encuentro «En torno a la mesa: nuestras noubas, nuestras voces, nuestra memoria», inspirado en el espíritu del Shabat y sin micrófonos ni amplificación. Avraham Edri dirigirá a los Paytanim del Matrouz y Hamza Jorti a los Madihiyine de Essaouira. Ambos grupos se reunirán para interpretar noubas andalusíes, alternando entre el árabe y el hebreo. El público estará invitado a participar activamente, sumando su voz y pasando de una lengua a otra.
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Sábado 31 de octubre: el HaPiyut Ensemble y la maâlma Hind Ennaira
El Foro de las Andalousies continuará en Bayt Dakira. Por la tarde, Dar Souiri acogerá «Marhba Blli Ja Andna», título inspirado en una canción emblemática del fallecido Mohamed Laaroussi. El encuentro reunirá tres expresiones del patrimonio musical marroquí: Nouhaila El Kalai, con el Chaâbi Fassi; Anass Belhachemi, con las tradiciones de los Jbala y la Taqtoqa Jabalia; y Hicham Dinar, con el repertorio de los judíos marroquíes. Mohamed Aaboud actuará posteriormente, mientras que Mercedes Luján y Shira u’tfila volverán a encontrarse con el público en Bayt Dakira.
Por la noche, bajo la gran carpa, Olga Pericet participará por primera vez en el festival, en colaboración con la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, con sede en Sevilla, y la Junta de Andalucía. Bailarina y coreógrafa, es una de las figuras más innovadoras del flamenco contemporáneo. En 2018 recibió el Premio Nacional de Danza de España y el premio Max a la mejor intérprete de danza. La velada culminará con la incorporación de Hamid Ajbar y sus músicos al espectáculo, en un diálogo entre el flamenco y la música araboandaluza que evocará la herencia de figuras como Ibn Zaydoun, Wallada, Al-Mu’tamid, Ibn Arabi y Al-Shushtari, haciendo resonar la diversidad cultural del Mediterráneo.
Entre las 22.45 horas y la medianoche, el HaPiyut Ensemble y la maâlma Hind Ennaira protagonizarán «Piyut y Gnawa», un proyecto largamente impulsado por André Azoulay: reunir en un mismo escenario dos tradiciones musicales profundamente arraigadas en la historia de Marruecos, que hasta ahora habían convivido sin llegar a compartir una actuación conjunta. Por un lado, estarán las voces herederas del canto litúrgico judeomarroquí; por otro, los ritmos rituales y la dimensión de trance de la música gnawa, representada por Hind Ennaira, una de las principales figuras de esta tradición en Essaouira. Ambas expresiones conservarán su identidad y su legado, al tiempo que abrirán un espacio de diálogo para crear una melodía compartida, inédita y singular.
