Mayssa Baha, joven internacional marroquí que juega en el FC Barcelona, despierta cada vez más interés tanto por sus actuaciones como por su potencial. Su futuro internacional ha alimentado varias especulaciones, especialmente sobre un posible interés de España, que habría intentado convencerla para que se incorporara a su selección.
Sin embargo, para la joven futbolista, su vínculo con Marruecos ocupa un lugar especial. Vestir la camiseta de las Leonas del Atlas representa mucho más que una simple elección deportiva. «Es un orgullo y un inmenso honor poder vestir esta camiseta. Cuando marqué los dos goles, me sentí muy feliz de poder ayudar a mi selección y contribuir a que los aficionados estuvieran orgullosos», declaró en una entrevista concedida al sitio web de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF).
Un orgullo que comparte con su familia, especialmente con su padre, antiguo internacional marroquí, y con su hermano, que también es futbolista.
El fútbol, una historia familiar
En la familia Baha, el fútbol es una pasión compartida. Mayssa creció con un balón siempre a mano, siguiendo los partidos de su padre e intentando imitar a su hermano. «Es el único deporte del que hablamos en casa», cuenta.
La joven jugadora recuerda especialmente sus primeros pasos sobre el terreno de juego, cuando acompañaba a su hermano, que acababa de inscribirse en un club. «La primera vez que mi hermano se apuntó a fútbol, intenté hacer lo mismo que él. Me gustó, me gustó mucho desde la primera vez que cogí el balón y empecé a darle patadas».
Este entorno familiar ha contribuido en gran medida a forjar su trayectoria. Hoy, defender los colores de Marruecos también le permite dar continuidad a una historia que comenzó mucho antes que ella.
En el FC Barcelona, una formación al más alto nivel
En el ámbito de clubes, Mayssa Baha continúa progresando en el FC Barcelona, donde tiene la oportunidad de compartir experiencias con las jugadoras del primer equipo femenino. Vive esta etapa con entusiasmo, sin perder de vista todo lo que aún le queda por aprender.
«Estoy muy contenta de poder estar allí con ellas, en el mejor club del mundo. Intento aprender todo lo posible cada día y disfrutar al máximo de esta experiencia», explica.
La creciente atención mediática que despierta su nombre no parece apartarla de sus objetivos. Al contrario, disfruta de cada paso adelante, especialmente de la emoción de escuchar su nombre por primera vez en el entorno del primer equipo. «Es un orgullo y estoy muy feliz de escuchar mi nombre allí por primera vez», afirma la joven marroquí.
Una mirada atenta a las Leoncitas del Atlas
Mayssa Baha sigue también de cerca la trayectoria de la selección femenina sub-17 de Marruecos, que disputa actualmente el Mundial en territorio marroquí.
La victoria de las Leoncitas del Atlas frente a Nueva Zelanda por 4-0, el sábado 17 de octubre, no la dejó indiferente. «Me alegra mucho que hayan podido ganar por 4-0. Espero que lleguen lo más lejos posible en esta competición y que hagan un gran trabajo», declaró.
Más allá del resultado, la joven internacional celebra los avances del fútbol femenino marroquí. «Las he visto jugar muy bien. Estamos mejorando día a día», destaca.
A las jóvenes marroquíes que sueñan con seguir sus pasos les dirige un mensaje sencillo. «Que persigan sus sueños, que crean en sí mismas y que trabajen muy duro para llegar adonde desean».
Por último, Mayssa Baha quiso agradecer a los aficionados marroquíes su apoyo y reconocer la cálida acogida que le ha brindado la FRMF.
«Muchas gracias por vuestro apoyo. Intentaré dar lo mejor de mí para que estéis orgullosos. Agradezco al presidente toda la acogida que me ha dispensado y todo lo que hace por el fútbol femenino». La joven concluyó con un enérgico «¡Dima Maghrib!».












