La exposición de Abdallah El Hariri, «Malhama, acumulación de huellas», permanecerá abierta hasta el 31 de julio de 2026 y presenta obras de diferentes periodos del artista.
También se expone una serie de fotografías que recorre, como una película de su vida, las grandes etapas y momentos importantes de su trayectoria artística.
En el texto de presentación de la exposición, traducido por Mounir Serhani, el escritor y crítico Hassan Najmi declara: «En El Hariri, la letra se convierte en una materia viva, capaz de agrietarse, expandirse y disolverse en el color, hasta perder casi sus contornos para transformarse en un espectro de luz o de sombra».
Más adelante, Hassan Najmi subraya que, desde sus comienzos, Abdallah El Hariri no abordó la pintura como una simple representación del mundo exterior, sino más bien como un horizonte que permite reconstruir el mundo o repensarlo de otra manera. Por ello, su experiencia se basa en una tensión creativa entre el letrismo como expresión pictórica y la caligrafía como ejecución de las reglas de la letra árabe, es decir, entre lo que pertenece a la estética y lo que pertenece a la función. Busca así apasionadamente captar lo invisible tanto como sentir lo sensible.
Las obras de Abdallah El Hariri se abren igualmente a un horizonte simbólico donde signos y huellas se entrecruzan en una estructura densa de significados, sin cerrarse jamás sobre una única interpretación. Es precisamente esta apertura la que confiere a su experiencia una vasta dimensión universal y le permite dialogar con experiencias plásticas árabes e internacionales sin perder nunca sus raíces locales, perceptibles en su sensibilidad hacia la luz, el color y la caligrafía árabe, así como en esa evocación indirecta de los paisajes marroquíes tal como aparecen ante el ojo del corazón y el imaginario visionario.
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En este sentido, siempre según Hassan Najmi, la obra de Abdallah El Hariri se inscribe en una sensibilidad plástica contemporánea que ve en la abstracción no una retirada del mundo, sino una forma más densa de enfrentarse a él, deconstruyéndolo, fragmentándolo y recomponiéndolo después como un horizonte visual cargado de memoria, inquietud y belleza.
La obra de Abdallah El Hariri se distingue por la libertad de movimiento de las letras y por una profunda reflexión sobre la materialidad y el sentido de los signos.
Nacido en 1949, Abdallah El Hariri vive y trabaja en Casablanca. Reconocido artista marroquí, ha dejado una huella duradera en la historia del arte moderno en Marruecos. Su trayectoria artística está marcada por una exploración continua de las formas geométricas presentes en las artes islámicas y por una reflexión en torno a la letra.
Tras estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Casablanca entre 1965 y 1969, El Hariri se consolidó como una figura clave de la vanguardia artística de la ciudad. Su primera exposición individual, organizada en 1973 en Casablanca, marcó el inicio de una trayectoria rica en acontecimientos significativos.
Una de sus últimas exposiciones individuales tuvo lugar en mayo de 2024 en el Comptoir des Mines, en Marrakech.
