Esta temporada, Brasil cuenta con dos futbolistas marroquíes en la Serie A: el centrocampista Zakaria Labyad, que milita en el Corinthians SP, y ahora Hakim Ziyech, una de las principales atracciones del mercado estival del Botafogo. Una presencia todavía poco habitual, pero que ya capta la atención en suelo brasileño.
A sus 33 años, Ziyech desembarca en Brasil avalado por una sólida trayectoria en el fútbol europeo. Con pasado en el FC Twente, el Ajax de Ámsterdam y el Chelsea —club con el que conquistó la Liga de Campeones en 2021—, el extremo marroquí goza asimismo de un estatus singular con los Leones del Atlas, habiendo sido pieza clave en la gesta histórica de Marruecos durante el Mundial de 2022, que culminó con un histórico cuarto puesto.
Para el periodista brasileño João Pedro Fragoso, de Globo, la incorporación de Ziyech representa una apuesta sumamente interesante para el Botafogo, especialmente en un momento en que la entidad busca reestructurar su proyecto deportivo.
«Creo que es un fichaje interesante para el Botafogo. Aunque el equipo deslumbró en 2024 al conquistar el campeonato nacional y la Copa Libertadores, y posteriormente en 2025 al imponerse al PSG, diversos problemas administrativos terminaron por mermar el rendimiento deportivo, provocando una pérdida de calidad tanto en la plantilla como en el cuerpo técnico», analiza.
En este contexto, el perfil y la notoriedad del internacional marroquí pueden, a su juicio, aportar mucho más que un simple rendimiento sobre el terreno de juego: «En esta fase de restructuración y reconstrucción, disponer de un futbolista de renombre para abanderar el proyecto es una decisión acertada, más allá de las expectativas depositadas en su aportación futbolística».
El periodista brasileño subraya igualmente que la operación resulta coherente desde el punto de vista financiero para el club carioca.
«Su salario no es especialmente elevado para los estándares brasileños y se mantiene en márgenes compatibles con la realidad económica del Botafogo, lo cual ha sido muy bien acogido por la directiva. Al tratarse de una decisión financieramente sensata, considero que cobra todo el sentido. Me parece una apuesta muy sugerente», estima.
Más allá del caso particular de Ziyech, su llegada ilustra también la paulatina apertura del campeonato brasileño hacia futbolistas procedentes de otros continentes. Históricamente considerado como el gran vivero exportador de talento del planeta, Brasil se consolida hoy también como destino para jugadores extranjeros de dilatada experiencia.
Para Alexandre Frota, CEO de FutPro Expo, la desembarco de talentos africanos genera retornos que trascienden lo estrictamente deportivo.
«El fútbol constituye una de las mayores industrias del entretenimiento a nivel mundial. Al atraer talento africano, el Botafogo, el Corinthians y el resto de clubes no solo ganan en competitividad deportiva: impulsan su marca, tejen puentes entre continentes y atraen a nuevas audiencias, lo que revaloriza el espectáculo y lo vuelve más atractivo en el mercado global», explica.
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La llegada de Ziyech se enmarca en una tendencia más amplia en la que los clubes brasileños acuden con mayor frecuencia a los mercados exteriores para reforzar sus plantillas.
«A medida que un número creciente de futbolistas brasileños emigra al extranjero, Brasil ha comenzado a asumir un papel más relevante como comprador. La necesidad de suplir estas salidas se ha intensificado considerablemente en la última década, empujando a los clubes brasileños a rastrear jugadores no solo en Sudamérica y Centroamérica, sino también en mercados como Europa y África. Se trata de un movimiento natural entre oferta y demanda que responde a una dinámica global», expone Roger Machado, entrenador e instructor en la CBF Academy.
Esta evolución refuerza asimismo la proyección internacional del Brasileirão. Para Alexandre Frota, el torneo brasileño ha dejado de ser un mero trampolín previo al salto a Europa para convertirse, progresivamente, en un mercado con entidad propia.
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«En los últimos años, el fútbol brasileño ha dejado de ser únicamente un exportador de talento para posicionarse como un mercado estratégico dentro de la industria del deporte mundial. Los clubes cuentan hoy con mejores estructuras, las competiciones están más organizadas y la visibilidad internacional es sensiblemente mayor. Todo ello convierte a Brasil en una vitrina atractiva para futbolistas de diversos países, que encuentran aquí competitividad, proyección y la oportunidad de revalorizarse en el mercado», remarca.
Esta apertura del fútbol brasileño hacia el exterior otorga un marco idóneo a la llegada de Ziyech. Sin embargo, para el internacional marroquí, esta elección responde también al deseo personal de descubrir un nuevo entorno y un fútbol inédito en su trayectoria.
A su llegada a Río de Janeiro, el marroquí no ocultaba su entusiasmo al valorar este nuevo desafío profesional: «Estoy entusiasmado. Es mi primera vez aquí, pero Brasil siempre estuvo en mi lista de pendientes. Ahora se ha hecho realidad. Es el país número uno del fútbol. Esa forma de vivirlo aquí es algo que me llega profundamente y que deseo experimentar».
Première séance d'entraînement pour Hakim Ziyech avec Botafogo
Tras sus etapas en Países Bajos, Inglaterra, Turquía, Qatar y Marruecos, Ziyech emprende así una nueva aventura en Brasil. Bajo la disciplina del Botafogo, club al que queda vinculado hasta diciembre de 2028, el Mago buscará escribir un nuevo capítulo de su carrera en un torneo donde su bagaje y su recorrido europeo serán examinados con lupa.









